22 octubre, 2014

Cuatro momentos en la vida de Modiano (II)

 
1950. A Modiano lo bautizan en la iglesia católica. Estudiará catecismo y hasta cantará en el coro de una iglesia. Unos diez años después, 1959 o acaso 1960, ocurre el descubrimiento de sus orígenes judíos. Su padre, Albert, proviene de Salónica, de una familia en la que hubo varios rabinos y que, así le gusta imaginar a Patrick, tiene lazos de sangre con el pintor Modigliani.

Judío y no judío a la vez, Modiano explora desde sus primeros libros, especialmente al narrar la vida de Schlemitovitch (schlemiehl, en yiddish: desdichado), las diferentes maneras de ser judío, incluidas opciones extremas como judío colaboracionista o judío antisemita. Al hacerlo, en simultáneo, parece considerar las múltiples versiones que circulan sobre la historia de su padre.

Una serie de personajes que reaparecen en sus libros (François Vernet, Maurice Sachs) son como dobles más o menos deformados del padre. En el fondo está reescribiendo una historia familiar. ¿Ficticia? ¿Real? "Soy y no soy yo", explica en más de una entrevista. Su método: "metamorfosear con la imaginación". Una obra como Livret de famille (1977), a simple vista una autobiografía, es tramposa por todas partes: una especie de subtítulo anuncia catorce textos y son quince.