31 enero, 2012

Newsweek



Entrevista a cargo de Ana Von Rebeur, para la revista Newsweek. El texto empieza así:

NO ES EXTRAÑO que Eduardo Berti ambiente sus historias en lugares y épocas por demás disímiles —y hasta irreales—. Su primera novela, Agua, transcurre en una ciudad inventada de Portugal; y la segunda, La mujer de Wakefield, en la Londres de principios del siglo XIX. La última resume en su título ese espíritu: El país imaginado, ganadora del premio Emecé, se sitúa en China durante la década de 1930. “No es una China ciento por ciento real —dice el autor—, porque no me interesó escribir una novela de documentación histórica; tampoco es un país ciento por ciento imaginario, porque al mismo tiempo me documenté con absoluta libertad. Una especie de ‘documentación poética’. Más bien se trata de una mezcla de ambas cosas: un país imaginado”.

Porteño, futbolero y tanguero, Berti se vio cautivado por la cultura china. “Es muy supersticiosa y, curiosamente, muchas de las supersticiones tienen que ver con homofonías: con dos palabras que suenan igual —salvo, a menudo, un matiz tónico—”, cuenta. Pero también lo fascinó la práctica de escritura secreta llamada nü-shu. “En la antigua China las mujeres tenían prohibido escribir, entonces remediaron el asunto —burlaron la ley— inventando un sistema paralelo que, a los ojos de los hombres, eran simples líneas de bordado en un almohadón o en una tela”.

El resto, aquí:





Enlace original: http://diagonales.infonews.com/nota-172524-Los-mundos-del-escritor.html