26 enero, 2012

Las valijas


Cuando estudiaba en Elkton Hills fui compañero de pieza, durante un tiempo, de Dick Slagle, que tenía unas valijas muy baratas. Solía guardarlas debajo de la cama, para que nadie las viera al lado de las mías. Aquello me deprimía enormemente, y me daban ganas de tirar las mías o algo parecido o hasta cambiárselas por las de él. Las mías habían sido compradas en Mark Cross, eran de cuero legítimo y creo que costaron bastante. Fue algo gracioso. Les contaré lo que ocurrió. Terminé por meter también mis valijas debajo de la cama, para que Slagle no se formara un complejo de inferioridad. Pero verán lo que hizo. Al día siguiente del que metí mis valijas debajo de la cama, las sacó y volvió a colocarlas a la vista. Tardé bastante en descubrir por qué lo hizo. Lo hizo porque quería que la gente creyese' que mis valijas eran suyas. De verdad. En ese aspecto era un tipo de lo más curioso.

J. D. Salinger, "El cazador oculto" (a.k.a. "El guardián entre el centeno")

2 comentarios:

Concha Huerta dijo...

Estupenda cita de un libro de culto. Sabes acabo de publicar un estudio sobre los farsantes en la literatura americana de la 2ª mital del s.xx, en un documento sobre Desayuno con diamantes, y el primero que menciono es a Holden Caufield del Guarian entre el centeno. ¿Coincidencia?
http://wp.me/pwJx2-20H

Gerardo dijo...

Siempre me acuerdo de esta parte de "The Catcher in the Rye".