07 junio, 2016
Moondog
I’m this, I’m that;
I’m sharp, I’m flat.
I’m young, I’m old;
I’m hot, I’m cold.
I’m right, I’m wrong;
I’m weak, I’m strong.
I’m high, I’m low;
I’m fast, I’m slow.
I’m here, I’m there;
I’m foul, I’m fair.
I’m bold, I’m shy;
I’m wet, I’m dry.
I’m doog, I’m bad;
I’m gay, I’m sad.
I’m lost, I’m found;
I’m free, I’m bound.
I’m best, I’m worst;
I’m blessed, I’m crusted.
I’m false, I’m true.
I’m I, I’m you !
Enough about Human Rights
What about Wal Rights?
What about Snail Rights?
What about Seal Rights?
What about Eel Rights?
What about Coon Rights?
What about Loon Rights?
What about Wolf Rights?
What about, what about, what about, What about Moose Rights?
What about Goose Rights?
What about Lark Rights?
What about Shark Rights?
What about Fox Rights?
What about Ox Rights?
What about Mole Right?
What about, what about, what about, What about Goat Rights?
What about Stoat Rights?
What about Pike Rigths?
What about Shrike Rights?
What about Hare Rights?
What about Bear Rights?
What about Ape Rights?
Enough about Human Rights!
What about Hog Rights?
What about Frog Rights?
What about Kite Rights?
What about Mite Rights?
What about Bee Rights?
What about Flea Rights?
What about Ant Rights?
What about, what about, what about, What about Bat Rights?
What about Gnat Rights?
What about Mouse Rights?
What about Louse Right?
What about Cat Rights?
What about Rat Rights?
What about Snake Rights?
What about, what about, what about, What about Bug Rights?
What about Slug Rights?
What about Bass Rights?
What about a** Rights?
What about Worm Rights?
What about Germ Rights?
What about Plant Rights?
05 junio, 2016
Ali
Tras la muerte de Cassius Clay/Muhammad Ali, un fragmento del magnífico prólogo de Andrés Barba a "En la cima del mundo", de Norman Mailer:
Resulta interesante la negativa rotunda de Ali a convertirse en un púgil negro más, en un saco de carne que da y recibe golpes, y no solo por cuestiones políticas —para evitar hacer de él lo que de él se espera—, sino en un sentido casi global: Ali baila. Según Pacheco (1) , aquella era la frase que repetía maniáticamente cuando estaba encerrado en el vestuario, antes de salir a la lona en la que se iba a celebrar el «Combate del siglo»:(1) Ferdie Pacheco, uno de los asistentes de Ali
—Vamos a bailar, a bailar, a bailar...
Y luego, preguntándoles una y otra vez «¿Quévamos a hacer?», les obligaba a repetir a todos:
—Vamos a bailar, a bailar, a bailar...
Ali es, en el fondo, como una encarnación del be-bop: cuando parece que es serio, tiene un gesto bufonesco, imprevisible; puede que haya nacido originariamente de una revuelta contra la circunstancia social, pero en ocasiones se ve obligado a disfrazarse en la sátira. Luego, cuando uno menos lo espera, se desmarca con toda su seriedad en un brutal puñetazo fantasma: «América, yo soy la parte que no reconoces. América, vete acostumbrando a mí. Negro seguro de sí mismo, orgulloso. Mi nombre, no el tuyo; mi religión, no la tuya. Vete acostumbrando a mí».
04 junio, 2016
Una película a tu manera
En 1967, Raymond Queneau publicó Un conte à votre façon ("Cuento a tu manera") en "Le nouvel observateur". Se trataba de un cuento de estructura arborescente donde el lector, paso a paso, a medida que se desarrollaba la trama, tenía la opción de elegir entre alternativas posibles. El cuento fue recogido más tarde, en 1981, en el libro Contes et propos.
Lo interesante de Un conte... es que (como en Rayuela, de Cortázar) su eficacia depende en gran medida de la complicidad de un lector "activo". De un lector (en el caso de Queneau) que va construyendo una de las tantas versiones potenciales de la historia.
Por ejemplo:
En su excelente blog (ver enlace: https://ztfnews.wordpress.com/2013/06/03/un-grafo-de-cuento/), Marta Macho muestra el grafo del cuento de Queneau...
...y ofrece esta traducción del comienzo:
En el pasado festival de cine de Cannes pudo verse una película (Late Shift, del director Tobias Weber) donde el público, con su smartphone en la mano, decide la trama que se va desarrollando.
El diario El País, explica de este modo el funcionamiento, que tiene mucho en común con la idea de Queneau:
Late Shift ofrece 7 finales distintos y 180 puntos de interacción en los que la trama depende de lo que decida la mayoría de los espectadores (en una sala) o el espectador único (en una sesión privada).
Para terminar, el texto completo del cuento de Queneau:
http://www.infolipo.org/ambroise/cours/immediat/images/queneau_cavf.pdf
Y una versión online del cuento de Queneau:
http://www.e-critures.org/conte/
Lo interesante de Un conte... es que (como en Rayuela, de Cortázar) su eficacia depende en gran medida de la complicidad de un lector "activo". De un lector (en el caso de Queneau) que va construyendo una de las tantas versiones potenciales de la historia.
Por ejemplo:
1-Désirez-vous connaître l’histoire des trois alertes petits pois ?...y así sucesivamente, como en una especie de juego de la oca que no funciona por medio del azar, sino por medio del deseo o la intuición del lector.
Si oui, passez à 4.
Si non, passez à 2.
2-Préférez-vous celle des trois minces grands échalas ?
Si oui, passez à 16.
Si non, passez à 3.
3-Préférez-vous celle des trois moyens médiocres arbustes ?
Si oui, passez à 17.
Si non, passez à 21.
En su excelente blog (ver enlace: https://ztfnews.wordpress.com/2013/06/03/un-grafo-de-cuento/), Marta Macho muestra el grafo del cuento de Queneau...
...y ofrece esta traducción del comienzo:
1- ¿Deseas conocer la historia de los tres ágiles guisantes?
si sí, pasa a 4si no, pasa a 2.2- ¿Prefieres la de los tres largos y delgados espárragos?
si sí, pasa a 16si no, pasa a 3.3- ¿Prefieres la de los tres mediocres y medianos arbustos?
si sí, pasa a 17si no, pasa a 21.
En el pasado festival de cine de Cannes pudo verse una película (Late Shift, del director Tobias Weber) donde el público, con su smartphone en la mano, decide la trama que se va desarrollando.
El diario El País, explica de este modo el funcionamiento, que tiene mucho en común con la idea de Queneau:
La propuesta del cineasta Tobias Weber, estrenada en el pasado Festival de Cannes, recupera ese sueño de dar a la audiencia lo que espera, pero incluyendo la tecnología en la ecuación. “Late Shift” es un thriller de acción en el que el público, a través de una aplicación móvil que descargan en sus teléfonos, elije en tiempo real qué acciones debe realizar el protagonista. Weber ha incluido 180 variaciones y ha rodado hasta siete finales diferentes. Cuando la película se proyecta en una sala, la historia avanza según lo que determine la mayoría del público; “todos participan en la fiesta. Es una película democrática” asegura su director.(El enlace, aquí: http://one.elpais.com/late-shift-una-pelicula-la-decides-final/)
Late Shift ofrece 7 finales distintos y 180 puntos de interacción en los que la trama depende de lo que decida la mayoría de los espectadores (en una sala) o el espectador único (en una sesión privada).
Para terminar, el texto completo del cuento de Queneau:
http://www.infolipo.org/ambroise/cours/immediat/images/queneau_cavf.pdf
Y una versión online del cuento de Queneau:
http://www.e-critures.org/conte/
29 mayo, 2016
Morales elementales
Raymond Queneau
La "moral elemental” es una forma poética inventada por el francés Raymond Queneau, padre fundador de Oulipo. El propio Queneau solía definirla así: “Primero tres grupos sustantivo+adjetivo (o participio) con algunas repeticiones, rimas, aliteraciones o ecos a voluntad; después, una especie de interludio de siete versos de una a cinco sílabas; para terminar, una conclusión de tres grupos sustantivo+adjetivo (o participio) que pueden retomar, más o menos, algunas de las veinticuatro palabras utilizadas en la primera parte.”
(R.Q.)
La pequeña moral elemental portátil (petite morale élémentaire portative) es un intento de reducción de la "morale élémentaire" de Queneau, una nueva forma inventada por Frédéric Forte, otro integrante (más joven) de Oulipo.
Se la puede resumir con el siguiente esquema:
La "moral elemental” es una forma poética inventada por el francés Raymond Queneau, padre fundador de Oulipo. El propio Queneau solía definirla así: “Primero tres grupos sustantivo+adjetivo (o participio) con algunas repeticiones, rimas, aliteraciones o ecos a voluntad; después, una especie de interludio de siete versos de una a cinco sílabas; para terminar, una conclusión de tres grupos sustantivo+adjetivo (o participio) que pueden retomar, más o menos, algunas de las veinticuatro palabras utilizadas en la primera parte.”
| Isis sombre | Fruit vert | Animal tacheté | ||||||
| Neologismes clairs | ||||||||
| Fleur rouge | Attitude transparente | Etoile orangée | ||||||
| Sources claires | ||||||||
| Forêt brune | Sanglier roux | Troupeau bêlant | ||||||
| Arbre clair | ||||||||
| Un bateau | ||||||||
| sur l'eau | ||||||||
| seulabre | ||||||||
| suit le courant | ||||||||
| Un crocodile | ||||||||
| mord la quille | ||||||||
| en vain | ||||||||
| Isis ocre | Statue meuble | Totem abricot | ||||||
| Néologismes clairs | ||||||||
(R.Q.)
La pequeña moral elemental portátil (petite morale élémentaire portative) es un intento de reducción de la "morale élémentaire" de Queneau, una nueva forma inventada por Frédéric Forte, otro integrante (más joven) de Oulipo.
Se la puede resumir con el siguiente esquema:
SA SA
P
P
SA SA
P
P
———
———
———
———
———
———
———
SA SA
P
P
S = sustantivo
A = adjetivo
A = adjetivo
P
= palabra : S, A o V (o incluso otra clase)
——— = 4 versos de 1 a 4 sílabas cada cual
A diferencia de la "moral elemental" de Queneau, suelen evitarse las repeticiones.
——— = 4 versos de 1 a 4 sílabas cada cual
A diferencia de la "moral elemental" de Queneau, suelen evitarse las repeticiones.
Un posible ejemplo:
Baterista inquebrantable Bajista riguroso
Ritmo
Ritmo
Teclado hipnótico Guitarra intermitente
Armonía
Armonía
¿Qué fórmula
para una
banda
para una
banda
perfecta?
Saxofonista intrépido Cantante arrebatado
Melodía
Melodía
22 mayo, 2016
Caída
Detenerse ante el abrupto precipicio no abolirá la caída.
Harry Mathews, My Life in CIA: A Chronicle of 1973
14 mayo, 2016
Caetano y Augusto
Caetano Veloso incluyó el poema "Pulsar", de Augusto de Campos, en su magnífico disco Velo, de principios de los años 1980, pero existe una versión anterior (casi un borrador de lo que iba a ocurrir 8 años más tarde), que data de 1975.
Por esos mismos años, Veloso también oralizó "Días, días, días":
11 mayo, 2016
Hacia el río
Es esta una de las pocas oportunidades en que el doctor Pi incursionó en la crítica literaria. Veamos cómo lo hizo:
Y que yo la llevé al río
creyendo que era mozuela
pero tenía marido.
Estos célebres versos de don Enrique Molina merecen un análisis demorado a fin de desentrañar su sutil significación poética. Empecemos por el primer verso: “Y que yo la llevé al río”. Este verso nos permite colegir que algo se llevó al río Enrique Molina. Y que ese algo que llevó al río Molina era de género femenino. ¿Qué sería? ¿Acaso una silla, una mariposa, una goma de mascar, una cama de dos plazas, una cortadora de césped, una damajuana, una máquina de afeitar, una soga, una bandeja, una escoba, una bigotera, una palangana, una caja de cartón, una caña de pescar, una canoa, una alfombra? ¿Quién podría saberlo? Pero vayamos al segundo Verso: “creyendo que era mozuela”. Aquí podemos saber más acerca de qué cosa se llevó al río don Enrique Molina. No, no fue una palangana ni una bigotera ni una alfombra lo que se llevó al río Molina. Este verso nos permite asegurar que lo transportado hasta el río por don Enrique fue una mujer. Y ¿por qué decimos esto? Pues por la sencilla razón de que solo las mujeres pueden ser llamadas mozuelas, y aquí se habla de alguien que Enrique Molina creía que era mozuela. Pero reparemos en esto: Molina creía que era mozuela. Lo creía en el momento en que marchaba hacia el río. ¿Es que después no? Pasemos al tercer verso para aclarar nuestras dudas: “pero tenía marido”. ¿Decepción de don Enrique Molina? Es posible. En todo caso aquí está la explicación de ese “creyendo” del verso anterior. Enrique Molina creía que su acompañante era mozuela. Pero no lo era pues tenía marido. Este verso no deja en claro si Enrique Molina, al enterarse de que había un marido de por medio, abandonó a la supuesta mozuela o prosiguió igual su marcha hacia el río.
Edgar Bayley, "Vida y memoria del doctor Pi"
(Los cuentos de Bayley y su grouchomarxista doctor Pi acaban de ser traducidos en Francia y publicados por éditions Do)
08 mayo, 2016
Demasiado largo
Todos esos discursos políticos, todos esos informes que se difunden, todos esos artículos que leemos, todas esas obras que pagamos tan caras, todo eso es demasiado largo. ¿De dónde viene esa mala retórica ? ¿Dónde han aprendido nuestros más brillantes alumnos a decir en tres páginas lo que puede decirse en una sola ? No lo sé. Nuestros autores clásicos no son verbosos. Pascal, Molière, La Rochefoucauld, La Bruyère, Voltaire, Rousseau, dicen mucho con pocas palabras. Hasta nuestros poetas trágicos [ … ] ofrecen mucho sentido en un pequeño espacio. Hasta Victor Hugo, que es tan largo a veces, casi hasta aburrir, es más corto que nadie en sus pasajes más bellos.
Costumbre escolar, sin dudas. No se ejercita a los alumnos a componer una máxima de dos líneas o de un verso, como debería hacerse. Al contrario, se lo incita a desarrollar porque hace falta que su trabajo tenga determinada extensión. La gente se reiría de un profesor que premiase una redacción de cuatro líneas. De este modo, se olvidan los modelos: se sobrecarga en vez de aligerar; de una frase, se hacen tres; se disponen las palabras como si formaran un ejército, para que ocupen el mayor terreno posible. Es justamente lo contrario lo que habría que buscar.
Alain, "Propos impertinents"
06 mayo, 2016
Influencia del Quijote
Desde su aparición en 1605, la influencia del Quijote en la narrativa occidental (para limitarnos a Occidente y al género narrativo) ha sido cada vez más importante y podría decirse que, a partir sobre todo del siglo XVIII, fue ganando cada día un poco más de actualidad. Los más grandes nombres de la creación novelística posteriores a Cervantes se confiesan deudores de ese texto inagotable. Muchos personajes célebres de la ficción moderna tienen rasgos comunes con don Quijote: Madame Bovary, ciertos héroes dostoievskianos como el príncipe Mishkin o Aliocha Karamazov, los protagonistas de El proceso y El castillo, de Kafka; Lord Jim, de Conrad, pero también hay un Quijote en cada una de las novelas de Faulkner, que una vez declaró: "Leo el Quijote todos los años, como otros leen la Biblia". La psicología y el comportamiento de Philip Marlowe, el célebre detective privado creado por Raymond Chandler, serían incomprensibles sin tener en cuenta uno de los aportes fundamentales de Cervantes a la narrativa moderna: la moral del fracaso.
"Nuevas deudas con el Quijote", Juan José Saer
Versión completa:
http://elpais.com/diario/2003/04/19/babelia/1050709158_850215.html
05 mayo, 2016
Buenas historias
Las historias sin duda nos dicen cosas –al menos, las buenas historias– , pero no indican cosas. En el mejor de los casos, hablan de ellas. Si, acto seguido, encontramos una manera de ponerlas en relación con ciertos hechos que nos ocurrieron, que esperamos que nos ocurran o que, al contrario, tememos que nos ocurran, esto no implica que sean responsables, sino tan solo (lo repito porque me parece especialmente importante, aunque muy simple, después de todo) que se trata de buenas historias.
Les histoires dissent assurément quelque chose –du moins, les bonnes histoires– , mais elles ne désignent pas des choses. Au mieux, elles en parlent. Si, ensuite, nous trouvons un moyen de les mettre en rélation avec des événements qui nous sont arrivés, dont nous espérons qu'ils vont nous arriver ou dont, au contraire, nous avons peur qu'ils nous arrivent, cela n'implique pas qu'elles en soient responsables, mais simplement (je le répète parce que ce me semble particulièrement important bien qu'excessivement simpke, après tout) ce sont de bonnes histoires.
Jerôme Orsoni, "Pedro Mayr" (Actes Sud)
Buenas historias
Las historias sin duda nos dicen cosas –al menos, las buenas historias– , pero no indican cosas. En el mejor de los casos, hablan de ellas. Si, acto seguido, encontramos una manera de ponerlas en relación con ciertos hechos que nos ocurrieron, que esperamos que nos ocurran o que, al contrario, tememos que nos ocurran, esto no implica que sean responsables, sino tan solo (lo repito porque me parece especialmente importante, aunque muy simple, después de todo) que se trata de buenas historias.
Les histoires dissent assurément quelque chose –du moins, les bonnes histoires– , mais elles ne désignent pas des choses. Au mieux, elles en parlent. Si, ensuite, nous trouvons un moyen de les mettre en rélation avec des événements qui nous sont arrivés, dont nous espérons qu'ils vont nous arriver ou dont, au contraire, nous avons peur qu'ils nous arrivent, cela n'implique pas qu'elles en soient responsables, mais simplement (je le répète parce que ce me semble particulièrement important bien qu'excessivement simpke, après tout) ce sont de bonnes histoires.
Jerôme Orsoni, "Pedro Mayr" (Actes Sud)
20 abril, 2016
La cordura de don Quijote
El único momento en que Sancho Panza no dudó de la cordura de don Quijote fue cuando lo nombraron (a él, a Sancho) gobernador de la ínsula Barataria.
Marco Denevi, Parque de diversiones, 1970
06 abril, 2016
Desplazamientos
La editorial de la Universidad de la Plata acaba de publicar la antología Desplazamientos (Viajes, exilios y dictadura), con selección y edición del escritor, crítico y docente Adrián Ferrero (La Plata, 1970).
Los autores incluidos en el libro son, en orden alfabético, Diana Amiama, María Elena Aramburú, Eduardo Berti, Carolina Bruck, Rosalba Campra, Gabriela Casalins, Ulises Cremonte, Juan Bautista Duizeide, Graciela Falbo, María Laura Fernández Berro, Mempo Giardinelli, Mario Goloboff, Angélica Gorodischer, Liliana Heer, Sylvia Iparraguirre, Noé Jitrik (en entrevista y textos), Nelson Mallach, Analía Martinoia, María Martoccia, Tununa Mercado, María Negroni, Ricardo Piglia (en entrevista), Reina Roffé, Paula Tomassoni y Aurora Venturini.
Viajes, exilios y dictadura
Adrián Ferrero
(editor)
Noé Jitrik, Ricardo Piglia, Mempo Giardinelli, Angélica Gorodischer,
Sylvia Iparraguirre, Tununa Mercado, Aurora Venturini, María Negroni y otros
Adrián Ferrero nació en La Plata en 1970. Escritor y crítico literario, es doctor en Letras por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Publicó los libros Verse (2000), Cantares (Edulp, 2005) y, en carácter de editor, Obra crítica de Gustavo Vulcano (Editorial de Periodismo y Comunicación Social, UNLP, 2005). Algunos de sus cuentos se editaron en revistas académicas de Estados Unidos y México. Ha sido traducido al inglés. Fue beneficiado con tres becas bianuales
de investigación de su Universidad (2000-2006) y un subsidio para jóvenes investigadores (UNLP, 2005). Varios de sus trabajos especializados se dieron a conocer en Alemania, Francia, Estados Unidos, Israel, España, Brasil y Chile.
- See more at: http://www.editorial.unlp.edu.ar/articulo/2016/3/22/desplazamientos#sthash.7UFYwfks.dpuf
Adrián Ferrero
(editor)
Noé Jitrik, Ricardo Piglia, Mempo Giardinelli, Angélica Gorodischer,
Sylvia Iparraguirre, Tununa Mercado, Aurora Venturini, María Negroni y otros
Adrián Ferrero nació en La Plata en 1970. Escritor y crítico literario, es doctor en Letras por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Publicó los libros Verse (2000), Cantares (Edulp, 2005) y, en carácter de editor, Obra crítica de Gustavo Vulcano (Editorial de Periodismo y Comunicación Social, UNLP, 2005). Algunos de sus cuentos se editaron en revistas académicas de Estados Unidos y México. Ha sido traducido al inglés. Fue beneficiado con tres becas bianuales
de investigación de su Universidad (2000-2006) y un subsidio para jóvenes investigadores (UNLP, 2005). Varios de sus trabajos especializados se dieron a conocer en Alemania, Francia, Estados Unidos, Israel, España, Brasil y Chile.
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Dice Saúl Sosnowski, en su presentación:
Pareciera que Adrián Ferrero, un lector agudo e incisivo, optó por ser cauteloso. En su nutrida introducciónt comenzó sometiendo el término "desplazamientos" a las entradas del diccionario María Moliner; sin embargo, rápidamente, a partir de considerandos de Sylvia Molloy y Mariano Siskind en Poéticas de la distancia. Adentro y afuera de la literatura argentina (2006), lanzó sus propios interrogantes para armar una versión privilegiada de poéticas argentinas de los siglos XX y XXI.
La empresa acometida por Ferrero era riesgosa: la elección de los antologados debía cubrir varias generaciones, incluir a quienes permanecieron en el país durante la dictadura y a quienes se vieron obligados a salir del país u optaron por exiliarse: autores migrantes, expatriados, habitantes de las orillas, residentes fuera de lugar junto a otros que jamás cuestionaron estar en su propia piel. Emplazados y desplazados; retornados, descentrados y resistentes. Y a todo ello sumó un requisito, digamos, federal: esta antología ofrece un conjunto de textos literarios que, si bien privilegia a los platenses, incluye autores de varias provincias y de la CABA, así como de algunos que decidieron permanecer en Europa.
A partir de sendas entrevistas a Noé Jitrik y a Ricardo Piglia (que le aconseja: “preguntarle a un escritor cómo se gana la vida es siempre una buena pregunta para entender su poética”), Ferrero ofrece textos de 24 autores: algunos ya consagrados por la crítica y el público (Berti, Campra, Giardinelli, Goloboff, Gorodischer, Heer, Iparraguirre, Jitrik, Mercado, Negroni, Roffé) y una exquisita selección de autores platenses (Amiama, Aramburú, Bruck, Casalins, Cremonte, Duizeide, Falbo, Fernández Berro, Mallach, Martinoia, Tomassoni, Venturini) y de quien se enfrenta a la literatura desde diversos márgenes (Martoccia).
Esta antología incita a la reflexión y al diálogo, a formular un balance preliminar sobre una época en proceso de definición. El resultado es lo deseado por Ferrero: dibujar las poéticas de nuestros desplazados días.
Un adelanto del libro (un texto de Aurora Venturini) puede leerse en el sitio de la editorial:
http://editorial.unlp.edu.ar/uploads/docs/aurora_venturini.pdf
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