19 febrero, 2011

Espejos


El escritor, ante sus libros, es sensible sobre todo a su evolución, el lector a sus constantes. Un autor es siempre, me parece, ingenuamente sorprendido cuando constata la facilidad de un lector sin experiencia crítica especial para detectarlo detrás de un fragmento de unas cuantas líneas, tomado al azar en sus libros. Él no se consideraba tan parecido a sí mismo porque sus propios libros nunca pudieron tenderle verdaderamente un espejo; si vuelve a abrirlos, bien ve en ello lo que los empaña, los raya o los descascarilla, no lo que reflejan de indeformable.

Julien Gracq, Leyendo escribiendo

6 comentarios:

Lucio dijo...

Se podrá conseguir este libro en la Argentina? Lo dudo mucho. En fin...

Eduardo Berti dijo...

La verdad, querido Lucio, no sé si se consigue. Intuyo que será complicado de conseguir, pero siempre podés intentar pedirlo en alguna librería de las que hacen importaciones. La edición española estuvo a cargo de Fuentetaja: una muy buena librería de Madrid que ofrece talleres literarios y que también edita libros, sobre todo ciertos libros vinculados con la práctica de la escritura.

Lucio dijo...

Y cuáles son esas librerías que hacen importaciones?

Eduardo Berti dijo...

Seguramente me olvide de otras, pero pienso –sobre todo– en Eterna Cadencia y en Clásica y moderna, que suelen tener muchos libros de editoriales españolas. Tal vez allí te puedan orientar, en todo caso.

Anónimo dijo...

Hola. Recomiendo, para libros y encargos de España, Librería del Mármol, Librería Guadalquivir, Librería Arcadia. (Las direcciones se consiguen fácilmente en Internet).

Saludos

Eduardo Berti dijo...

Muy cierto. Excelente recomendación.