07 julio, 2016

Entrevista sobre "Un padre extranjero"




Entrevista de Claudia Lorenzón, para la agencia Télam (Argentina)

El enigma, la extranjería, la paternidad y el maravilloso aunque arduo oficio de escribir se conjugan en "Un padre extranjero", la nueva novela de Eduardo Berti, inspirada en la historia de su padre rumano que decidió exiliarse en la Argentina, y en la vida de Joseph Conrad, el escritor y marinero de origen polaco, que a fines del 1800 se vio impelido a vivir en Inglaterra.

Jugando sobre una la delgada línea entre realidad y ficción, Berti construye una novela atrapante que gráficamente puede compararse con un abanico que se abre a partir de la historia central del protagonista: un escritor argentino, de apellido Berti, que decide vivir en Francia, emulando a su padre, que llegó a la Argentina como exiliado rumano, quien antes de que su hijo emprenda el viaje, le confiesa que está escribiendo una novela.

A la vez, el protagonista está inmerso en la historia de un escritor y marinero polaco -Jósef- que vivió en Inglaterra, y cuya experiencia tiene similitudes con la condición de extranjero de su padre. Ambos guardan secretos, ambos aparecen enigmáticos a los ojos de sus familias, como una gran metáfora de todo lo que encierra el que llega desde afuera y como una gran metáfora de la extrañeza que puede guardar, a veces, quien nos es cercanamente familiar.
Autor de "La mujer de Wakefield", "La vida imposible", "Todos los Funes" entre otras, Berti confiesa en una entrevista con Télam que "Un padre extranjero" (Tusquets) es "el más autobiográfico" de sus libros, y explica: "Hay una base de hechos verídicos, pero los detalles son en gran medida imaginados y otros hechos directamente no ocurrieron".

¿Cuál fue la idea que dio origen a esta novela?
Por un lado, tres elementos ligados a mi vida. El primero, que tras la muerte de mi padre descubrí que él había dejado varios cuadernos con una novela que escribió en sus últimos años. Yo sabía que él había empezado a escribir una novela, pero ignoraba que hubiese avanzando tanto. El segundo elemento, que en sus últimos años mi padre me confió un montón de secretos que había guardado hasta entonces: secretos sobre su pasado, secretos ligados a su identidad y a sus orígenes porque él había nacido en Rumania y llegó a la Argentina cuando tenía alrededor de 22 años. Lo último, que tras la muerte de mi padre seguí descubriendo otros secretos y, desde luego, me fue imposible no leer su novela en busca de datos o de mensajes en clave. Hacía tiempo que quería escribir acerca de todo esto, pero no sé, no me convencía, no terminaba de hacerlo. Todo cambió cuando me topé, por azar, con un episodio poco conocido en la vida de Joseph Conrad. La historia de un viejo marinero alemán que está convencido de que Conrad se burla de él en un cuento llamado "Falk" y que, para vengarse, decide matar al escritor. Es difícil de explicar cómo se combinaron dos cosas tan diferentes. Pero una historia y la otra se pusieron en ruta, como si se retroalimentaran.

¿Cuánto tiene de autobiográfico el libro?
 "Un padre extranjero" es, sin ninguna duda, el más autobiográfico de mis libros. Nunca antes yo había echado mano a tantos elementos de mi propia biografía o de mi historia familiar. Es más, salvo en "La sombra del púgil" donde empleo algunos elementos, pero en forma más sesgada, siempre tuve el impulso contrario. Me ocurrió, por ejemplo, con mi primera novela, "Agua", donde quise evitar tanto el relato autobiográfico como el relato generacional y entonces hice una especie de doble fuga: ambientándola en el pasado y en un país extranjero. Lo curioso, como cuento en "Un padre extranjero", es que yo estaba convencido de estar haciendo una novela de pura invención y años más tarde descubrí que, sin querer (o más inquietante aún, como si yo supiese ciertas cosas de modo intuitivo), "Agua" cuenta en clave uno de los secretos de mi padre. Un secreto que por entonces, hace casi 20 años, yo ignoraba.



Más allá de la tradición literaria que hay sobre la figura del padre ¿por qué te interesó escribir una historia donde se jugara el vínculo padre-hijo?
En el año 1998 yo tomé la decisión de irme a vivir un tiempo a Francia. En su momento pensé que lo hacía por curiosidad y por espíritu aventurero, pero pronto comprendí que también buscaba conocer la ciudad donde mi padre había pasado sus últimos años antes de emigrar a Argentina. Cuando mi padre murió y descubrí sus cuadernos (los cuadernos con su novela), me fue imposible no pensar que durante uno o dos años hubo entre él y yo una especie de trueque de vidas: él se había convertido en escritor y yo me había convertido en extranjero. Todo esto me resultó muy inspirador a la hora de ponerme a escribir. Otra cosa que me tentó fue que mi padre dejó muchos secretos a medio revelar y muchas preguntas abiertas, sin responder. Me tentó ponerme a inventar respuestas desde la escritura. A novelar mis fantasías o mis hipótesis.


La versión completa de la entrevista, acá:

http://www.telam.com.ar/notas/201607/153686-eduardo-berti.html