15 marzo, 2015

El conocimiento



 Si el objetivo profundo de la literatura, el único que justifica plenamente su existencia, es el conocimiento del ser humano, y si tomamos en cuenta que en ningún sitio esto puede estudiarse mejor que en una sala de audiencias, ¿no sería conveniente que, a modo de principio general, la conformación de todos los jurados incluyera un escritor? Su presencia haría que todos a su alrededor tuviesen más cuidado. 

Marcel Jouhandeau, Tres crímenes rituales