23 marzo, 2015

Reflexiones de Flaubert


Me gusta más la inspiración que la reflexión, el sentimiento que la razón, la clemencia que la justicia, la religión que la filosofía, lo bello que lo útil. La poesía, en primer lugar.

El pudor en el arte es una idea que tan solo puede provenir de un imbécil. El arte, incluso en sus desvíos más impúdicos, es púdico si es bello y grande. Una mujer desnuda no es impúdica. Una mano que esconde, un velo que tapa, un pliegue, son impúdicos.

Nada bueno espero de los hombres. Ninguna traición y ninguna bajeza me sorprendería.

La mente de Montaigne es un cuadrado. La de Voltaire, un triángulo.

Gustave Flaubert, Cuadernos: apuntes y reflexiones. Traducción y edición de Eduardo Berti.



 En la búsqueda de la palabra exacta, del anhelado mot juste, en la creencia de que «todo depende del plan», Gustave Flaubert llevó a lo largo de su vida varios cuadernos de apuntes,  donde volcaba no solamente ideas para los libros que escribió y para los que jamás escribió, sino también aforismos, rigurosas anotaciones de lectura o reflexiones punzantes: sobre sí mismo, sobre la literatura, sobre el arte en general, sobre la actualidad o sobre la historia.

Los Cuadernos que  acaba de publicar en España la editorial Páginas de Espuma (cuadernos prácticamente inéditos en castellano), permiten no solamente contemplar a un Flaubert en estado puro, sino también apreciar la innegable evolución desde las más tempranas meditaciones a la notas para la planeada segunda parte de Bouvard y Pécuchet, que quedó inconclusa con la muerte del autor.