07 octubre, 2015

Los fines múltiples



Un hombre casado instala a su amante en la ciudad donde él está  de guarnición. Su esposa, que vive en París, se entera a medias de la cosa, se desespera y le escribe a su marido unas cartas muy celosas. Un día, la amante tiene que ir a pasar veinticuatro horas en París; el hombre no puede resistir a sus súplicas, pide una licencia de un día y la acompaña. Pero como es bueno y no quiere causar pena a su mujer, se presenta en su casa y le dice, vertiendo lágrimas muy sinceras, que, loco de dolor por sus cartas, pudo escapar para ir a consolarla y darle un abrazo. De esta manera logra con un solo viaje dar una prueba de amor a su mujer y otra a su amante.

Marcel Proust, "A la sombra de las muchachas en flor"