01 abril, 2015

Una estrategia


...habían logrado la hazaña de debilitar a ejércitos enemigos sembrando un falso rumor. Bastaba con sobornar a algunos consejeros del país donde se hallaban para que estos le murmuraran a su rey que los jefes de las tropas complotaban contra él. Con urgencia, el rey reestructuraba el estado mayor nombrando a unos individuos de confianza, pero nada competentes. Estos últimos conducían a las tropas a una clara derrota.

Éric Faye, Devenir immortal, et puis mourir