04 marzo, 2014

Incomprensión



He demostrado la existencia del alma. Sé que el alma existe porque tengo conciencia de que estoy muerto. Pero ellos no me creen, aferrados a la ilusoria materialidad de nuestros cuerpos, parodian la vida que alguna vez tuvieron. Y me abofetean, me pellizcan, y se ríen en mi cara porque no muestro dolor. Hace ya demasiado tiempo que no “muere” nadie aquí, pero se esmeran en ignorarlo.

Raúl Brasca, Las gemas del falsario (Cuadernos del vigía, 2012)