25 diciembre, 2013

Regalo




Esta Navidad el niño recibió un extraño regalo: cuando abrió el paquete se vio convertido en un adulto, rodeado de otros niños exigiéndole un regalo. 

"Cuento Navideño", de Iván Quezada.

21 diciembre, 2013

Traducción



"La mejor traducción entre dos lenguas es un beso"

 (Graffitti en las calles de Oporto, Portugal)

19 diciembre, 2013

La futura infelicidad


En mis retratos infantiles siempre me llama la atención una mirada de reproche, que no puede estar dirigida más que a mí. La causa de futura infelicidad habría de ser yo; lo presentía.

Ennnio Flaiano, Diario nocturno

17 diciembre, 2013

Biografías dibujadas


 La editorial  Galerna ha decidido publicar en Argentina la biografía en comic de Gabriel García Máquez, que ya había dado a conocer en Colombia la editorial Rey Naranjo, con gran éxito de venta y de crítica. 

Los dibujantes Miguel Bustos, Felipe Camargo y Tatiana Córdoba se han repartido el trabajo, ya que cada uno de ellos ilustró una parte del guión de Óscar Pantoja (Premio Nacional de Novela Alejo Carpentier 2001).

Como muestra, un "booktrailer" de esta biografía dibujada, un género que cobra cada vez más auge y ya deparó otras perlas como la "vida en cómic" de Virginia Woolf (ver aquí).


16 diciembre, 2013

Watertownology




Mi modesta teoría es que los mayores discos que grabó Frank Sinatra en su larga carrera son "A Man Alone" y "Watertown", dos álbumes conceptuales en los cuales Sinatra se apartó de ciertos lugares comunes que abundan en el resto de su obra (lugares comunes que no impidieron, es cierto, brillantes resultados).

"Watertown" (1969)  es un álbum narrativo. Una obra casi literaria, si vale la definición.

El redescubrimiento que "Watertown" tuvo en los últimos años es realmente notorio, a tal punto que el disco goza desde hace ya varios meses de un minucioso sitio web: http://www.watertownology.com.

En el sitio hay abundante información acerca de la grabación del disco. Se cuenta, por ejemplo, que la idea original era adaptar la historia a la pantalla grande.  Se recogen opiniones de varios "sinatrólogos" como Ed O'Brien o James Rocco. Y el letrista de todas las canciones  del ábum (Jack Holmes, quien trabajó en tandem con el músico Bob Gaudio) ofrece algunas pistas para entender mejor las letras. 
 

14 diciembre, 2013

Grabados para siempre





–Nelly, ¿nunca tienes sueños extraños? -dijo de repente, tras unos minutos de reflexión.  

–Sí, de vez en cuando –contesté.

–Yo también. He tenido algunos sueños en mi vida que se me han quedado grabados para siempre y me han cambiado las ideas; me han atravesado de cabo a rabo, como el vino atraviesa el agua, y han alterado el color de mi mente.  Te voy a contar uno de ellos, pero procura no reírte en ningún momento.

Emily Brontë, Cumbres borrascosas

13 diciembre, 2013

La entrevista


En mayo de 1975, el periodista francés Bernard Pivot invitó a su programa de TV, Apostrophes, al escritor Vladimir Nabokov, en la cumbre de su fama mundial tras la escandolosa publicación de Lolita, poco tiempo atrás. Se sabe que Nabokov era reacio a los periodistas y en vez de charlar frente a un grabador prefería enviar por escrito sus respuestas, algo que hoy se ha vuelto una práctica más usual con el empleo del email, pero que en esos tiempos no era tan frecuente. 

La entrevista televisiva (que puede verse aquí) fue “pactada” entre Nabokov y Pivot. El periodista envió sus preguntas por anticipado y el escritor se instaló en el estudio , atrincherado detrás de una cordillera de libros, con un manojo de papeles y de “fichas” (las célebres fichas nabokovianas) donde llevaba escritas sus respuestas. Le entrevista fue, en cierto aspecto, la “representación de una entrevista”, una suerte de obra teatral cuyos actores leían sus partes: Pivot las preguntas tratando de maquillar un poco el simulacro, Nabokov las respuestas sin preocuparse por ocultar nada. 

Mientras charlaban, Nabokov echaba mano a un gran tetera blanca y se servía en una taza un líquido que en teoría era té, pero en verdad era vodka u otra bebida similar. Las personas en el estudio aceptaban jugar el juego, hasta que Nabokov se puso a evocar su experiencia como profesor en la universidad de Cornell y describió la escena de cada clase con imágenes asombrosamentre familiares: en presencia de los alumnos, el docente Nabokov se atrincheraba detrás de una cordillera de libros y leía en voz alta una fichas tratando de que los alumnos no se dieran cuenta, pero consciente de que sí se daban cuenta.               

En cierto aspecto, la literatura “posmoderna” –epíteto que empleo más la crítica anglosajona que, por ejemplo, la francesa– se parece a esa entrevista de Nabokov, quien, casualidad o no, le habla con insistencia a Pivot de su novela Pálido fuego (Pale Fire), la más “metaficcional” o, en todo caso, aquella en la que empleó la autoconsciencia del modo más explícito y descarado.
  

11 diciembre, 2013

Cinco libros: Salvador Biedma


Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.

El voto de Salvador Biedma:
 
 

1. El limonero real, de Juan José Saer
2. Las tierras blancas, de Juan José Manauta
3. Relato soñado, de Arthur Schnitzler
4. La casa en la colina, de Cesare Pavese
5. Ojos de caballo, de Henry Trujillo
 

Salvador Biedma nació en 1979. Trabaja como editor en Galerna. Fundó con Alejandro Larre las revistas La mala palabra, en 2001, y Mil mamuts, en 2005. Trabajó como periodista y corrector, ha hecho algunas traducciones y también fue asistente editorial del sello La Compañía. Acaba de editar su primera novela: Además, el tiempo (Ediciones La Yunta, Buenos Aires).

04 diciembre, 2013

Oski, el eterno

Desde las páginas de Revista XXIII, Miguel Rep le rinde merecidísimo tributo a Oski:

http://veintitres.infonews.com/nota-7606-cultura-El-dibujante-inquieto.html

La eterna vigencia de Oski no es un misterio: su estilo siempre estuvo fuera de moda. Es ya un clásico, un minucioso retratador de los momentos históricos en que el humor se transforma en movimiento y la Historia así toma vida. La línea de tiempo se diluye. Parece que a Oski la Historia lo estuvo esperando con toda la paciencia que suele tener la Historia, y que lo protegerá de todo olvido. Si hay un misterio Oski hay que encontrarlo en su propia vida, sus innumerables viajes y en el destino de gran parte de sus originales perdidos.
Dibujó mucho Oski. Su trayectoria gráfica es más fácil de seguir: las primeras publicaciones en Cascabel, la adhesión a la línea libre y absurda; Rico Tipo, donde Oski era el distinto, el que dibujaba mal entre sus vecinos de trazo cerrado y exitoso. Amarroto, 1946, guiones unidimensionales. César Bruto, ilustraciones ilustradas. Los chistes con personajes que de tan inquietos se caían de las revistas.

Y los viajes: Chile, Italia, Cuba, Venezuela. Perú. España.

Y la política: un dibujante comprometido, una rara avis en un ambiente de humoristas observadores imparciales. Oski no: su compromiso con causas como la cubana o la de la Unidad Popular chilena, sus publicaciones en revistas de izquierda italianas, todos vestigios de un pensamiento librepensador. Un dibujante culto y anarco que dibuja elegantemente sin olvidar que su llegada gráfica final es el pueblo. Una muestra palpable de ello es el documental de 1972, Pulpomomios a la chilena.

La influencia de Oski es ilimitada. Sin hacer nombres, la aparición de su línea determinó el estilo de muchos de sus colegas, esquirlas que aún perduran hoy. De todas maneras, sus grandes series como la Historia del Deporte, el Fuero Juzgo, el Fausto, el Ars Amandi y, por supuesto, los clásicos trabajos sobre la historia de Indias y las Tablas de Salerno, no tienen seguidores. Tamaños emprendimientos terminaron con él.

Oski. El maestro. El Viejo. El monje enloquecido.

Oski, el contemporáneo de Carpani, Quino, Alberto Breccia, Carybé, Divito, Altán, Sábat, Alonso, Berni, León Ferrari, pero también podríamos decir el amigo de Durero, Grosz, Bacle, Guamán Poma, Cándido, Brueghel y, por supuesto, Steinberg, este porteño lleno de genio nos dejó una obra que merece quedar en el Parnaso del arte latinoamericano.

Oski, un monje enloquecido. Del 8 de octubre al 25 de noviembre en el Museo Nacional de Bellas Artes, Av. del Libertador 1473, al cuidado de Miguel Rep. Con entrada libre y gratuita, como todas las actividades del museo.