07 agosto, 2013

La traductora y el autor

Una traductora enamorada de su autor fue a golpear a su puerta. El autor preguntó, sin abrir: "¿Quién es?". Ella repuso: "¡Soy yo!". Él dijo: "No hay lugar para vos y yo en esta casa". Entonces la traductora fue a meditar en las bibliotecas y en los bares nocturnos y, algunos meses más tarde, volvió a llamar a las puertas de su bienamado autor. "¿Quién es?", preguntó él. La traductora respondió: "Soy vos...". Sólo entonces se abrió la puerta.

Carlos Batista, "Bréviaire d'un traducteur" (Arléa)

2 comentarios:

DuqueArrubla.co dijo...

Casi igual a uno que conozco de Anthony de Mello. Seguro ambos vienen de una tercera fuente

DuqueArrubla.co dijo...

Casi igual a uno que conozco de Anthony de Mello. Seguro ambos vienen de una tercera fuente