03 agosto, 2013

La cabeza del asno


 
Cuando el asno de un campesino murió, este último colocó su cabeza en un viñedo que tenía en medio de su huerto.

Un anciano muy sabio vio la cabeza y, con una sonrisa, le dijo al campesino:

–Dudo mucho que este asno tenga ahora el poder de proteger a tu huerto del daño de los pájaros. ¿Acaso la pobre bestia, cuando vivía, lograba protegerse de tus golpes?

Saadi (¿1210?–¿1292?), "El jardín de los frutos"