18 junio, 2013

La falacia narrativa


En su siempre estimulante blog "Arte, literatura y ciencia" (es decir, aquí), el físico y escritor Gustavo Ariel Schwartz habla, esta vez, de la así llamada "Falacia narrativa" (noción que desarrolla Nassim Taieb en su libro "El cisne negro")  y con su debido permiso reproduzco la entrada:

La falacia narrativa es la capacidad (o la debilidad) que tenemos los seres humanos por inventarnos historias que permitan conectar causalmente dos sucesos aunque esa conexión no exista. Es algo que está en nuestra biología, algo más fuerte que nosotros, algo que no podemos evitar. Es una característica evolutiva que nos permite encontrar patrones en los fenómenos naturales (cuando éstos patrones existen) pero también generar supersticiones (cuando tales patrones no existen). Sin embargo, hay un problema bastante serio: en algunos casos es muy difícil (cuando no imposible) distinguir una situación de la otra.

Veamos un ejemplo de falacia narrativa “elemental” en un animal bastante mas simple que un ser humano (espero que las palomas no se ofendan por esto). Este experimento, llevado a cabo en los años ´60, se conoce habitualmente como el caso de la paloma supersticiosa y creo que casi todos veremos en la pobre paloma a muchos de nosotros.

¿Creéis vosotros que un ser humano no caería en este tipo de comportamiento supersticioso? Un estudio crítico del caso implicaría, por ejemplo, sugerir al voluntario que dejara por un momento de repetir ese ritual absurdo y viéramos qué ocurre; es decir, si la comida aparece aunque no se realice el ritual. Debemos admitir que convencer al voluntario que deje de hacer algo que le está proporcionando alimento a cambio de tan poco no es tarea fácil. Pero supongamos por un momento que logramos convencerlo y deja de ejecutar el ritual. La comida seguirá apareciendo ya que, de hecho, no hay una conexión causal. ¿Qué pasa entonces? En el caso de la paloma, seguramente se quedará perpleja. Pero en el caso de los seres humanos, somos capaces de crear las más inverosímiles historias para explicar por qué la comida sigue apareciendo una y otra vez. Esta capacidad (o debilidad) narrativa es la que sostiene el discurso de las religiones y los mitos. ¿Pero qué pasa con la razón? El pensamiento racional no puede caer en este tipo de trampas… ¿o sí? Pensadlo un poco. La respuesta… en el post de la semana que viene.