27 mayo, 2013

La tortuga voladora

 
Una tortuga, lenta y pesada, le dijo a un águila: “¡Ay, si hubiese nacido yo con alas!”. El águila le respondió, medio en broma: “Dime, pequeña tortuga, ¿qué me darías a cambio, si te llevara a volar por los aires?”. “Te obsequiaría todas las maravillas del Mar del Este”, repuso la tortuga. “Entonces, te enseñaré”, dijo el águila y la cargó boca arriba. Estaban más allá de las nubes cuando el águila soltó a la tortuga, que cayó en la cima de una montaña con tanta fuerza que el impacto destrozó su caparazón. Con el último suspiro, la tortuga alcanzó a decir: “Lo tengo bien merecido. De qué podían servirme las nubes y las alas cuando ya me costaba bastante moverme en tierra firme.”

Fábula de Odo de Cheriton (más información, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Odo_de_Cheriton)