14 mayo, 2013

Dos cuentos glaciales


El buen negocio

Al lado de la fábrica donde se producían los fósforos, aquel hombre de negocios había fundado una empresa donde se encendían los fósforos para comprobar si eran útiles.

La cifra

Cuando volvió a quedar embarazada, creyó que se volvería loca. Así y todo, muerta de miedo, dio a luz. Y el miedo fue incluso mayor al ver que la criatura viviría. Era su hijo número trece.
Trece, la cifra que temía más que a la vida o la muerte. Entonces, temerosa de una inminente desgracia, mató con sus propias manos a los otros doce hijos.



Tomado de "Cuentos glaciales" (Contes glacés), de Jacques Sternberg (editorial La Compañía, traducción de Eduardo Berti)

1 comentario:

Gervasium dijo...

Son muy buenos cuentos. Y en la versión española son todavía mejores. Un saludo.