26 febrero, 2013

Signo de ironía


El poeta francés Alcanter de Brahm (1868-1942), también conocido como Marcel Bernhardt, preconizó a fines del siglo XIX, en su libro L'ostensoir des ironies (1899) , el empleo de un signo de ironía que funcionase tal como funcionan los signos de interrogación o de exclamación.

El signo que proponía Alcanter de Brahm consistía en una marca de interrogación invertida. Así:



La propuesta fue recogida por muy pocos escritores, entre ellos por Hervé Bazin, en  su libro Plumons l’Oiseau (1966), donde también añadió otras puntuaciones novedosas: el punto de aclamación, el punto de duda o el punto de indignación.

Casualmente, el signo de indignación de Bazin (un "¡" al final de la frase) se parece mucho a ciertas marcas de sarcasmo que, según he leído, existen en algunas lenguas africanas (en Etiopía, por ejemplo).