15 noviembre, 2012

Geografías imaginarias


El número de octubre 2012 de la revista "Mercurio" (que se distribuye gratuitamente en las librerías de España) está consagrado a los mundos y las geografías imaginarias. Escriben, entre otros, Luis Alberto de Cuenca, Luis Mateo Díez y Alberto Manguel, quien sostiene: "La existencia en la imaginación debe preceder a la existencia en el mundo. Las cosas que no se han imaginado no existen, como esos montículos turcos visibles pero no vistos hasta que Schliemann los imaginó como las ruinas de Troya. La imaginación rescata a la realidad del inefable reino de los fantasmas".

De todos los artículos, quisiera destacar el texto de Justo Navarro: Modos de generar mundos fantásticos. Allí, Navarro postula "tres modos de generar mundos fantásticos".

El primero consitiría en "meditar sobre tierras que han alcanzado en el futuro o en el pasado, la perfección o la perversión, lo que llamamos utopías y distopías políticas". Un ejemplo sería el 1984 de Orwell.

El segundo modo consistiría en "darle un nombre a un país ya existente" y los ejemplos son bien conocidos: la Macondo de García Márquez, la Santa María de Onetti, la Vetusta de Clarín, la Yoknapatawpha de Faulker... "En esa burbuja se mezclan historia y mito, memoria e imaginación", dice Navarro.

El tercer modo de generar mundos fantásticos consite en "suponer condiciones biológicas, geológicas y atmosféricas que modificarían significativamente a los seres conocidos". En este caso, Navarro cita como ejemplo a H.G. Wells y su doctor Moreau.


"Los lugares fantásticos se dividen en cuatro, según se extiendan en el pasado, el prensente, el futuro o más allá del tiempo", escribe Navarro. Pero, desde luego, "todos son ideados y examinados desde la actualidad, tanto desde el presente del escritor como desde el presente del lector, quizá siglos después"

Más sobre la revista: http://www.revistamercurio.es/index.php/revistas-mercurio-2012/mercurio-144