27 septiembre, 2012

José Ovejero y la ética de la crueldad



José Ovejero (Madrid, 1958) ha abordado toda clase de géneros como el teatro, los libros de viajes, los relatos y, sobre todo, las novelas ( Las vidas ajenas, Añoranza del héroe o Nunca pasa nada ); sin embargo, en estos últimos tiempos se ha centrado en el ensayo y editó dos consecutivos en un lapso breve: Escritores delincuentes (Alfaguara, 2011) y La ética de la crueldad , premio Anagrama de Ensayo 2012. "Cuando terminé mi última novela, La comedia salvaje , me di cuenta de que ya no sabía quién era como escritor de ficción", cuenta Ovejero desde Bruselas, ciudad en la que vive actualmente (en un permanente ida y vuelta a Madrid) tras haber residido algún tiempo en Alemania.

"Aunque creo que mi trayectoria se caracteriza por numerosos cambios de estilo, más o menos había una línea que se podía seguir, una manera de mirar el mundo. Con La comedia salvaje hay un cambio radical. Y de pronto ya no sé por dónde seguir, si volver al camino que llevaba o si continuar por ése nuevo. Intento escribir, pero me faltan las ganas, el entusiasmo. Así que en lugar de forzarme a continuar siendo un autor de ficción, decidí adentrarme en el ensayo, género que siempre me ha interesado como lector. Tampoco es casual que mi próximo libro será uno de poemas. A lo peor he perdido el rumbo para la ficción."

Licenciado en geografía e historia, Ovejero ha plasmado dos ensayos diferentes, pero con elementos en común. En Escritores delincuentes se detiene en acciones reales (delitos cometidos por escritores: Anne Perry, Maurice Sachs o Jean Ray) y en las vidas de varios autores, mientras que La ética de la crueldad ahonda en la representación artística de la crueldad y evalúa una serie de obras. " Escritores delincuentes es un libro más narrativo -comenta- aunque la segunda parte se ocupa de temas más generales, como la culpa, la justicia, la religión, las drogas en la obra de esos autores. La ética de la crueldad contiene, en cambio, un análisis más filosófico y estético."

La ética de la cruedad llama la atención desde el título: ética y crueldad parecen dos conceptos irreconciliables ya que usualmente se asocia lo cruel con la violencia o incluso con la tortura. Pero el libro muy pronto deja en claro que se está hablando de una suerte de crueldad "transformadora" e impugnadora de las hipocresías sociales. "Se trata de una crueldad que pretende desvelar imposturas, hacer tambalear verdades que no son tales. En ese sentido es transformadora -explica Ovejero-. Su labor principal no es enseñarnos, sino 'desenseñarnos' las falsas verdades con las que convivimos, no consolarnos sino desconsolarnos, no darnos lo que queremos sino mostrarnos lo que no deseamos ver."

Fragmento inicial de mi entrevista a José Ovejero, publicada el viernes pasado en ADN Cultura, La Nación, Buenos Aires. 

El texto completo, aquí:
http://www.lanacion.com.ar/1509937-vivimos-la-dictadura-del-entretenimiento