16 agosto, 2012

Un prisma único


Dos hombres no dan nunca idéntico sentido a una misma palabra. Según el contexto, la posición que le otorgue, el contexto con que la acompañe y el misterio, la soledad, la sombra o la luz, la serenidad o el horror sagrado con que la rodee, esa palabra cambia, queda transferida, desfigurada o transfigurada, la ha metamorfoseado incluso.
 
En cada una de las palabras que utilizo pesa toda mi experiencia personal y el matiz único de mi alma se descompone o recompone en ellas como a través de un prisma único.

Marcel Jouhandeau, "De la abyección" (El Cobre ediciones), traducción de Marta Giné.


1 comentario:

Chimista dijo...

Magnífica reflexión sobre la palabra y sus sentidos ocultos. Por eso leer es siempre recomponer un texto. Un saludo.