31 agosto, 2012

Música y palabras


La música nos sirve para desplegar los sentimientos comprimidos en nuestro fuero interno. Escogemos los materiales que más fácilmente resuenan y con ellos fabricamos instrumentos sonoros: metal y piedra, bambú y seda, calabazas y arcilla, piel y madera. El cielo no procede de otro modo. También él escoge aquella que más fehacientemente resuena: los pájaros en primavera; el trueno en verano: los insectos en otoño; el viento en invierno, Una tras otra, las cuatro estaciones se persiguen en una cacería que no tiene fin. Y su continuo transcurrir, ¿no es también una prueba de que el equilibrio cósmico se ha roto?

Lo mismo sucede entre los hombres; el más perfecto de los sonidos humanos es la palabra; la literatura, a su vez, es la forma más perfecta de la palabra. Y así, cuando el equilibrio se rompe, el cielo escoge entre los hombres a aquellos que son más sensibles y los hace resonar.

Han Yu (768-824), versionado por Octavio Paz.

1 comentario:

Madeleine dijo...

Disculpa, tengo dificultad en este ordenador para colocar los acentos.
Mi comentario va sin ellos.

El cielo escoge en cada estacion la forma perfecta de hacer su musica, lo mismo sucede en la Literatura con quienes fabrican mundos distintos y melodias con las palabras. Un placer leerte.