19 junio, 2012

Entrevista a Ane Brun


Por Eduardo Berti

Cuando Peter Gabriel la invitó a grabar la nueva versión de "Don't Give Up" y a ser telonera de una de sus giras, la noruega Ane Brun gozaba ya de un enorme prestigio en Escandinavia, especialmente en Suecia, donde vive desde hace unos diez años. Pero Gabriel le dio lo más semejante a un espaldarazo definitivo.

Tras sus brillantes inicios con Spending Time with Morgan (2003) y A Temporary Dive (2005), Brun ha plasmado con Changing of the Seasons (2008) y con el reciente It All Starts with One no solamente los dos mejores ábumes de su carrera, sino los que más entusiasmo han despertado en el mundo entero.

Excelente guitarrista y compositora, excepcional vocalista, Brun (que en realidad se llama Ane Brunvoli) empezó hace 15 años cantando en las calles de Barcelona. Desde entonces, todos sus discos fueron publicados por su propio sello, Balloon Ranger, entre ellos el último, que entre sus "bonus" incluye una versión de "Alfonsina y el mar" (Ariel Ramírez-Félix Luna).

En una pausa de su gira por Estados Unidos, Brun se hizo tiempo para charlar con LA NACION y hablar, entre otras cosas, de su vínculo con esta canción. "La escuché por primera vez cuando era adolescente y estudiaba español en la escuela. Mi maestro era de Chile y usaba la música latinoamericana para enseñarnos, cosa genial. Escuchábamos sobre todo las canciones de Mercedes Sosa, que desde entonces es una de mis favoritas. Quise grabar «Alfonsina y el mar» como homenaje a ella y también como desafío personal. La primera canción que compuse en mi vida se llamaba «Otra vez» y la escribí en castellano a los 22 años".

-¿Por qué ha elegido vivir en Suecia?
-Me instalé en Suecia por amor. Conocí a un sueco cuando vivía en Bergen, Noruega, y nos mudamos juntos a Estocolmo. Un año después nos separamos, pero decidí quedarme y fui armando una vida y una carrera. Aunque no sé si es para siempre, me siento feliz allá. Pienso que vivir un rato en el extranjero te permite ver con mayor claridad tu lugar de origen e incluso quién es uno. Pasé casi un año en Barcelona y allí conocí el fado, el flamenco y otras músicas que me marcaron.

Ane Brun se ha convertido en la artista más visible y celebrada de la música alternativa en Suecia, donde destacan nombres como Jennie Abrahamsson, Rebekka Karijord, la retro-futurista Nina Kinert, Linnea Olsson, Anna Ternheim y el argentino-sueco José González (hijo de padres exiliados a mediados de los setenta), quien actúa como solista y en la banda Junip.



Ane Brun "Worship" (feat. José González) from Ane Brun on Vimeo.

González y Brun grabaron a dúo la canción "Worship", incluida en el último álbum de ella. "José es de Gotemburgo -cuenta Brun- y nos conocemos desde hace unos diez años. Es magniífico como guitarrista, cantante y compositor. ¡Y un tipo genial! Soy una gran fanática de su música."

Los críticos han comparado la obra de Brun (un neo-folk que elude el purismo) con artistas tan disímiles como Björk, Joni Mitchell o Nick Drake. Las dificultades para describir su música (canciones intimistas de arreglos expansivos en los que brillan las orquestaciones y las armonías vocales) son una prueba de su originalidad, que también se debe a su forma peculiar de tocar la guitarra. "Es una cuestión de sonido, pienso. Aprendí a tocar sola", explica Brun, que se confiesa admiradora de artistas tan diferentes como Cyndi Lauper, Gillian Welch o Ron Sexsmith, se ve como "una performer más que una "cantautora", y suele diferenciar entre componer melodías y escribir letras: "Lo primero es mucho más espontáneo, lo segundo es más intelectual y me cuesta más".

-¿Cómo fue que Peter Gabriel se interesó en su música? 
 -Nos conocimos en 2005, en un concierto dedicado a Mandela que se hizo en Noruega. Me vio actuar y le gustó. Cinco años después me mandó un email preguntando si quería unirme a su banda en la gira New Blood Tour. Desde entonces viajé mucho con él y ha sido fabuloso desde todo punto de vista. Lamentablemente no pude ir al tramo sudamericano porque estaba grabando mi último disco. Nunca estuve allí, pero no pierdo las ilusiones. Espero ir pronto.

Publicado el pasado fin de semana en La Nación, Argentina.
Enlace original: http://www.lanacion.com.ar/1482687-una-voz-noruega-para-alfonsina-y-el-mar