10 junio, 2012

El cazador de Salinger

Aunque todos los admiradores y devotos de J. D. Salinger conocían el sitio web www.deadcaulfields.com , ignoraban que su creador y editor, Kenneth Slawenski, al mismo tiempo que administraba la página (nacida en 2004 y elogiada incluso por The New York Times), preparaba una colosal biografía del escritor, la más completa que jamás se le hubiese consagrado.

El 28 de enero de 2010, cuando Slawenski revisó la casilla de correo de su sitio web, vio que estaba inusualmente atiborrada. Había, en total, cincuenta y siete mensajes, mientras que lo normal era que recibiera tres o cuatro por día. Al mirar el primero en la lista supo con exactitud lo que había pasado. Los mensajes llevaban títulos como "J. D. Salinger, descanse en paz".

Ironías del destino: la última actualización del sitio web era un mensaje de felicitación a Salinger por su flamante cumpleaños número noventa y uno, y hacía apenas una semana que Slawenskihabía entregado a su editor el manuscrito de la biografía. "Durante siete años había estado completamente sumergido en Salinger, en sus escritos, su filosofía y los más pequeños detalles de su vida. Se había convertido en mi compañero permanente. Y ahora se había ido."

Slawenski publicó la biografía semanas después de la muerte de Salinger y eligió llamarla A Live Raised High . El título de la traducción castellana, Una vida oculta , establece un lazo especial con uno de los títulos en español de la famosa novela de Salinger The Catcher in the Rye (1951): El cazador oculto , aquel con que lo bautizó en la Argentina Fabril Editora en 1961 y luego retomó, en 1998, una nueva versión de Sudamericana. La versión española, El guardián entre el centeno , es de 1978.

Kenneth SLAWENSKI


Una vida oculta es una proeza: el libro de un "fan" (entre comillas, como prefiere Slawenski) que ha evitado cualquier clase de hagiografía y ha ejercido como verdadero "cazador" de informaciones hasta entonces inaccesibles o, en el mejor de los casos, dudosas. La biografía de Slawenski muestra a unSalinger lejos de cualquier estereotipo. El futuro misántropo duda, de joven, entre ser actor o escritor y frecuenta fiestas de moda detrás de su gran amor, Oona O'Neill, hija del dramaturgo Eugene O'Neill, hasta que el romance acaba cuando ella se convierte en la mujer de Charles Chaplin. El escritor, todavía no consagrado, digiere los rechazos de las revistas más prestigiosas (de Story a The New Yorker ) y toma el camino de las páginas "satinadas" de las publicaciones femeninas.

Apodado Sonny en el seno de su familia, Salinger "florece bajo la protección de su madre", estudia en Valley Forge (escuela preparatoria que inspira la de Holden Caulfield en El guardián entre el centeno ) y hasta compone el himno estudiantil que todavía se canta allí. Le gustan los deportes, escribe guiones radiofónicos y se anota en un curso de escritura en la Universidad de Columbia, donde conoce a su primer mentor: Whit Burnett.

En 1943 se convierte en agente de contraespionaje del ejército de Estados Unidos. Poco después viaja a Europa y conoce el frente de batalla. Varios de sus compañeros lo recuerdan "escabulléndose para escribir", cuenta Slawenksi. Una vez, mientras caía un fuego persistente, "vieron a Salinger tecleando debajo de una mesa sin que su concentración fuera perturbada por las explosiones".

El libro ahonda en los efectos de la experiencia bélica. Tras toparse con los campos nazis, Salinger ingresa voluntariamente en un hospital de Nuremberg para curar su depresión. "No está claro que Salinger tuviera conexión con el tribunal criminal de guerra", pero se sabe que interrogó a antiguos miembros de la Gestapo y que acaso trabajó repatriando refugiados.

Desde luego, Slawenski indaga las causas del silencio y la reclusión pero, en vez de simplificar, ofrece múltiples respuestas que, al sumarse, ayudan a comprender la compleja situación: desde la herencia de un padre dado al secretismo hasta la influencia de la espiritualidad zen y, más en particular, del maestro Yogananda que pregonaba el desapego.

Slawenski lee los Nueve cuentos (1953) como un "camino de exploración espiritual". Tras la desesperanza de los primeros cuatro relatos, Salinger le ofrece al lector "una alternativa a través del amor verdadero".

Después del éxito, la tapa de la revista Time y su casamiento con Claire Douglas,Salinger dio inicio a su vida como ermitaño en el pueblo de Cornish: la pareja, según se cuenta en el libro, llevaba una vida tan despojada que sacaba el agua de un viejo pozo, cultivaba sus propios alimentos y consagraba sus tardes a meditar y hacer yoga.

El silencio de Salinger, considera Slawenski, fue un "arma de doble filo" porque hizo que creciera una especie de leyenda urbana a su alrededor. Mientras esto sucedía, el matrimonio ingresó en una crisis irremediable. El escritor pasaba horas y horas encerrado en una especie de ermita que había edificado en un bosque lindero a su casa.

El libro concluye con una serie de episodios más o menos jurídicos. Salinger contra la biografía de Ian Hamilton, en 1986, y contra una secuela no autorizada de El guardián ? ; Salinger que vuelve a casarse en 1992 (con una enfermera llamada Colleen O'Neill) y que escapa, meses después, a un incendio en su casa que atrae a tantos bomberos como periodistas; Salinger que se resigna a la versión que la escritora Joyce Maynard da en 1998 del vínculo que tuvieron veintiséis años antes.

Después de su divorcio, cuenta Slawenski, Salinger salió con varias mujeres y con casi todas ellas pareció equivocarse, pero Maynard fue acaso el error más grave. En abril de 1972, leyó un artículo en The New York Times Magazine escrito por una estudiante y le atrajo tanto el contenido como la foto de la joven, que aparecía en la tapa de la revista. Le escribió, hubo un intercambio epistolar y pronto Maynard abandonó el hogar de sus padres para instalarse en Cornish con un hombre treinta y cinco años mayor que ella. El vínculo duró muy poco.

¿Salinger hubiese llevado a Slawenski a tribunales de haber salido este libro antes de su fallecimiento? Tal vez sí, pero eso no habría alterado la honradez y la seriedad de este trabajo que evita el panegírico y, al mismo tiempo, ilumina la esencia de un escritor esencial. Mientras el sitio web sigue adelante, Slawenski -nacido en Nueva Jersey y, al igual que Salinger, de raíces polacas- acaba de lanzar en Estados Unidos la versión de bolsillo de su libro, cuya traducción al castellano (a cargo de Jesús de Cos) fue editada en España por Galaxia Gutenberg.

"Mi amor por la literatura de Salinger es lo que me intrigó y me inspiró a escribir esta biografía. Pero mi enorme aprecio por su obra no se traduce, necesariamente, en admiración por el hombre. Salinger hizo muchas cosas que considero tontas o insensatas. Podía ser autoritario e intratable. Valorar la literatura de Salinger no eclipsa sus defectos. Más bien los hace más fascinantes, incluso más comprensibles."

(Este es el inicio de mi entrevista a Kenneth Slawesnki, biógrafo de Salinger, publicada el viernes pasada en ADN Cultura, La Nación, Buenos Aires)

Continúa aquí:
http://www.lanacion.com.ar/1479410-salinger-podia-ser-intratable


1 comentario:

Esteban Dublín dijo...

Querido Eduardo:

Hoy publicamos un maravilloso microrrelato tuyo en La Internacional.

Un abrazo.