20 febrero, 2012

Chaminadour


Ella va a menudo a Poitiers, donde ha encontrado alguien que la masajea como nadie tiene la desnohestidad de masajearla aquí.


La almacenera vende al mismo precio cada huevo, sea grande o pequeño, y dice para excusarse , cuando es realmente diminuto: "Es la jornada de una gallina".


El sátiro que manoseó las piernas de la mujer del comandante, a la entrada de la iglesia, una mañana de otoño en la que ella se dirigía a la primera misa, hizo que instalaran un farol eléctrico en el soportal. El hombre ya había cometido el mismo atentado, un año atrás, con las piernas de la hija del sacristán, pero no todas las piernas se merecen tanta luz.


A propósito de una catástrofe ferroviaria. Agnès: "Hemos querido abolir las distancias, pero ellas se toman venganza".


Marcel Jouhandeau, "Chaminadour" (cuentos y miniaturas).

1 comentario:

Leo dijo...

A propósito de una catástrofe ferroviaria. Casualmente. Pobre la Argentina, Eduardo.