31 marzo, 2011

Lo inolvidable en Argentina


Mañana sale a la venta la edición argentina de mi último libro de cuentos "Lo inolvidable", que ya fuera publicado en Madrid en diciembre pasado.

Al respecto, ayer me hizo una larga entrevista Natu Poblet para su programa de radio online Leer es un placer, que conduce junto a Carlos Clérici.

El enlace es el siguiente:
http://www.conexionabierta.com.ar/programas-mp3/leer%20es%20un%20placer.mp3

www.leer-esunplacer.com.ar
twitter : leer_esunplacer

30 marzo, 2011

El desconcierto


"...como señala Vladímir Soloviov, y más tarde Roger Caillois y Tzvetan Todorov, el siglo XIX -cuando el triunfo de la lógica científica no admite la existencia de fenómenos no explicables- es también un período de auge de la literatura fantástica. Tal vez, porque el concepto de fantástico se define precisamente a partir de su relación con lo real: lo fantástico es el desconcierto, la duda, la brecha que en un mundo estructurado a partir de las leyes naturales crea un acontecimiento en apariencia sobrenatural, que obedece a leyes desconocidas. Es aquello que evoca asociaciones ancestrales, fuerzas irreconciliables, nocturnas , demoníacas, que cuestionan el positivismo decimonónico, y en la literatura, toman por asalto las verdades de la novela realista. No es extraño entonces que Turguéniev, reconocido por su racionalismo “occidental” y a la vez, como dijera Maupassant, “estimado (…) por su candidez, siempre bondadoso y siempre un poco sorprendido”, escribiera cuentos fantásticos."

Luisa Borovsky, prólogo a los Relatos fantásticos de Ivan Turgueniev (publicados por Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, y traducidos por la propia Luisa).

29 marzo, 2011

Escribir según Edmond Jabès



Creo que un escritor es responsable incluso de lo que no escribe.

El texto se abre al texto a través de la pregunta que se hace y que nos hace.

Responde –o intenta responder– a nustra espera respondiendo de sí.

La práctica del texto es práctica del ser.

Ahondar en la palabra es ahondar en uno.

Soy aquel que escribo –que se escribe con las palabras que me escriben.

Soy lenguaje– de la lengua su bagaje.

Soy la palabra que me expresa expresándose.

Escribir es responder a todas las voces insistentes del pasado y a la de uno mismo; voz profunda, íntima, que interpela al porvenir.

Edmond Jabès, "El libro de los márgenes III. Construir en el día a día" (Arena libros, traducción de Begoña Díez Zearsolo)


28 marzo, 2011

Regreso al futuro



Creo que no hay mucho que explicar sobre el concepto general de estas fotos y de las restantes que completan la siempre inquietante (y a menudo graciosa) serie "Back to the Future" de la fotógrafa argentina Irina Werning.

Más en:

http://www.irinawerning.com/back-to-the-fut/back-to-the-future/

27 marzo, 2011

Gadafi y la miseria


Pregunta:
¿Cuál es la diferencia entre Gadafi y la miseria?

Respuesta:
Que Gadafi es coronel y la miseria es general.

(Chiste que se cuenta en Túnez, desde hace años, acerca de Muamar el Gadafi)

25 marzo, 2011

Mme. Lamort

Alejandra PIZARNIK

-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo.

-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.

-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort.

-¿Quién es usted? Deberíamos presentarnos.

-Mme. Lamort -dijo-. ¿Y usted?

-Mme. Lamort.

-Su nombre no deja de recordarme algo -dijo.

-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.

-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo.


-No los había cuando lo dije, pero nunca se sabe qué va a pasar.


-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando.


"Un cuento memorable" (Alejandra Pizarnik)


24 marzo, 2011

Presidentes



El mundo se ha ido a pique, ya no hay Emperador, se votan presidentes y es como si uno se buscara un abogado competente para un pleito. De este modo, el pueblo entero elige un abogado que lo defienda. Pero, me pregunto yo, ¿ante qué tribunal? Ante un tribunal compuesto a su vez por otros abogados. Y aunque el pueblo en sí no tiene ningún pleito y tampoco necesita defenderse, todos sabemos que la sola existencia del abogado yo nos echa encima los pleitos. Así que ahora no dejará de haber pleitos constantemente.

Joseph Roth, “El busto del Emperador”

23 marzo, 2011

Ane Brun



Ane Brun es el nombre artístico de Ane Brunvoll, compositora, cantante y guitarrista nacida en Noruega y afincada en Suecia. Debutó en 2003 con el állbum Spending time with Morgan y desde entonces ha editado media docena más de trabajos como A Temporary Dive (2005) y Sketches (2008)

Brun fue la artista soporte o "telonera" de Peter Gabriel durante su gira de 2010.

20 marzo, 2011

Cinco libros: David Roas

Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.

El voto de David Roas:


Querido Eduardo: Ahí van mis 5 magníficos. Para escogerlos ha acudido a mi lado Hyde-cuentista (el Jekyll-profesor-de-literatura-comparada está amordazado en un rincón): son libros que te/os recomiendo por placer, por vicio, por el golpe que me provocaron, porque su recuerdo me persigue mucho después de haberlos leído, porque en ellos me reconozco, porque en ellos encuentro conexiones con mis propios desvaríos (y por envidia, claro, ¿por qué no se me ocurrieron a mí esas historias, joder?). Todos ellos, además, publicados en los últimos diez años. Los cito, sin orden ni concierto (4 libros de cuentos y una novela):


Yasutaka Tsutsui, Hombres salmonela en el planeta Porno

Fernando Iwasaki, Ajuar funerario

Lorrie Moore, Pájaros de América

Julian Barnes, La mesa limón

Philippe Claudel, El informe de Brodeck

Espero que la lista produzca el suficiente 'bértigo'...

David Roas (Barcelona, 1965) es profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad Autónoma de Barcelona. Es autor del libro de microrrelatos Los dichos de un necio (1996; reeditado en soporte electrónico en 2010), la novela negra Celuloide sangriento (1996), el volumen de cuentos y microrrelatos Horrores cotidianos (2007) y el libro de crónicas humorísticas Meditaciones de un arponero (2008). Algunas de sus narraciones han sido recogidas en antologías como Mutantes. Narrativa española de última generación (2007), Perturbaciones. Antología del relato fantástico español actual (2009) y Por favor, sea breve 2 (2009).Especialista en literatura fantástica, Roas ha dedicado a este género diversas obras, entre las que cabe destacar ensayos y antologías como Teorías de lo fantástico (2001), La sombra del cuervo. Edgar Allan Poe y la literatura fantástica española del siglo XIX (2010), Cuentos fantásticos del siglo XIX (España e Hispanoamérica) (2003), además de su recopilación de textos teóricos Poéticas del microrrelato (2010). Su último libro publicado es Distorsiones (cuentos).

16 marzo, 2011

La llamada fatídica

Estación Méndez Alvaro, Madrid

Un policía fuera de servicio que viajaba en un autobús hacia Madrid escuchó estupefacto cómo su compañero de asiento relataba por el teléfono móvil a su interlocutor que había tenido que huir de Málaga porque acababa de cometer un homicidio. El detenido es un joven de 19 años acusado de asesinar a puñaladas a un hombre en el transcurso de una reyerta de un sábado por la noche.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del lunes, cuando el servicio del 091 en Madrid recibió la llamada del agente, que se trasladaba a la capital desde Málaga es un autobús discrecional. El policía denunció que en el asiento de al lado se encontraba otro viajero que acababa de mantener la comprometida conversación telefónica. Desde la comisaría central de Madrid se pusieron de inmediato en contacto con sus colegas de Málaga para verificar la muerte de un joven por apuñalamiento.

Una vez comprobada la información, los agentes establecieron un dispositivo en la estación de autobuses. Por medio de mensajes sms, el policía informó a sus compañeros que llegarían a la estación de autobuses de Méndez Álvaro a las cinco y media de la madrugada y les facilitó una completa descripción del presunto homicida. Una vez el autobús se detuviera, se situaría detrás del sospechoso para que no tuvieran dudas sobre la persona a la que debían detener. El asesino ya está en los calabozos.

(Noticia publicada esta mañana en varios diarios de España)
Fuente original:
http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20110316/pvasco-espana/policia-descubre-asesino-autobus-20110316.html


15 marzo, 2011

Life is Short


-Padre, muchas veces he pensado que la vida es muy corta.

El tema era tan del agrado del señor Gradgrind, que se apresuró a decir:

-Sin duda que es corta, querida mía. Sin embargo, está demostrado que el término medio de la vida humana ha subido en los últimos tiempos. Este hecho ha quedado establecido por las estadísticas de las compañías de seguros de vida y de rentas vitalicias, además de otros cálculos que no permiten el error.

-Yo hablaba de mi propia vida, padre.

-¡Ah !, ¿sí? Pero no puedo menos de hacerte observar, Luisa, que ella está gobernada por las mismas leyes que gobiernan en conjunto todas las vidas.

Charles Dickens, "Tiempos difíciles"


14 marzo, 2011

La guitarra azul

Wallace STEVENS


Le dijeron: «Tienes una guitarra azul;
No tocas las cosas como son».

El hombre replicó: «Las cosas como son
Cambian en la guitarra azul».

They said, «You have a blue guitar,
You do not play things as they are.»

The man replied, «Things as they are
Are changed upon the blue guitar.»


Wallace Stevens, "El hombre de la guitarra azul"


11 marzo, 2011

Proverbios infernales


Dado que hablábamos ayer de infiernos, hoy van estos "Proverbios del infierno" que William Blake incluyera en "El matrimonio del cielo y el infierno". La traducción es de Xavier Villaurrutia.

La Prudencia es una vieja solterona rica y fea cortejada por la Incapacidad.

El necio no ve el mismo árbol que el sabio.

Jamás se convertirá en estrella aquel cuyo rostro no irradie luz.

La eternidad está enamorada de las obras del tiempo.

La abeja laboriosa no tiene tiempo para la tristeza.

Evidencia de hoy, imaginación de ayer.

Nunca perdió más tiempo el águila que cuando escuchó las lecciones del cuervo.

Así como la oruga elige las hojas más hermosas para poner sus huevos, el sacerdote deposita su maldición sobre los mejores goces.

Crear una sola flor es trabajo de siglos.

10 marzo, 2011

Dos lecciones infernales


El flamante y último libro que hemos editado a través de La Compañía es Dos lecciones infernales, la traducción al castellano de dos lecciones sobre el infierno de Dante que ofreciera oportunamente nada menos que Galileo Galilei.

La curiosa historia detrás del libro comienza en el siglo XV, cuando el florentino Antonio Manetti inauguró los estudios “científicos” sobre la geografía del infierno que Dante Alighieri plasmó en la Comedia. Tiempo después, Alessandro Vellutello, de la ciudad de Lucca, quiso refutarlo con una visión distinta. Acto seguido, un joven Galileo, de tan sólo 24 años de edad, intervino en el debate escribiendo y exponiendo en público, ante la Academia Florentina, estas dos lecciones que analizan “la forma, la ubicación y el tamaño del infierno de Dante”.

Los manuscritos, mal archivados, fueron descubiertos alrededor de 1850, casi tres siglos después de su lectura, y sólo se tradujeron al castellano en forma ocasional, como parte de ediciones académicas. Galileo indaga la Comedia aún con ojos medievales e incluso, por momentos, como si el infierno que propone Dante existiera de verdad. En el posfacio, e nuestra edición, Matías Alinovi relaciona esto con los intereses personales de un joven que buscaba un cargo rentado y con los incentivos políticos de la Academia Florentina.

De un modo u otro, el libro ofrece un encantador análisis que involucra a dos grandes figuras de la historia y revela tanto la perfección de la arquitectura dantesca como la riqueza de un monumento literario.

Además del posfacio de Matías Alinovi (traductor y "curador" del libro), los "lecciones infernales" abren con una introducción del físico italiano Riccardo Pratesi, todo un experto en Galileo.

El pasado fin de semana, la revista Ñ de Buenos Aires publicó una jugosa charla entre Alinovi y Pratesi a propósito de Dante y Galileo. El diálogo puede leerse aquí:

http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/no-ficcion/Galilei-Infierno-Alinovi-Pratesi_0_440956068.html


07 marzo, 2011

Los obreros no son tan finos...

Alphonse ALLAIS

Los señores del Observatorio de París y otros grandes bonetes competentes han tomado, se asegura, la viril resolución de aplicar el sistema decimal a la mensuración de los ángulos y del tiempo.

El ángulo recto tendrá cien grados, el grado cien minutos, etc.

Lo mismo para el cuadrante que, en lo sucesivo, sólo tendrá diez horas, pues cada hora tendrá cien minutos y cada minuto cien segundos.

Pese a que, en realidad, este desbarajuste en el orden establecido no me perce muy fértil en beneficios, no puedo reprimir un estremecimiento de alegría ante la esperanza de la puesta en práctica de este bello proyecto.

Un mal cambio, suelo repetir, vale más que un buen pataleo en el mismo sitio.

El joven ingeniero de Calais que me ponía al tanto de estas cosas, parecía igualmente muy contento.

- ¡Sin tener en cuenta –agregaba- que la medición decimal del tiempo liquidaría una de las más grandes dificultades de la cuestión obrera!

- ¿Cuál?

- La cuestión de las ocho horas.

- Confieso que no entiendo bien...

- Sin embargo es muy simple: los obreros reclaman enérgicamente la jornada de trabajo de ocho horas ... cuando el día entero sólo totalice veinte horas, nada impedirá que los patrones permitan esa fantasía a su gente.

- Pero, disculpe...

- Esa buena gente no se dará cuenta que sus nuevas ocho horas corresponden a nueve y media viejas, y listo el pollo.

- ¿Usted está seguro?

- ¡Claro, claro! Los obreros no son tan finos como se cree ...

Y el joven ingeniero agregó como en sueños:

- ¡Felizmente!

"Fausta influencia del sistema decimal en la cuestión obrera" (fragmento), Alphonse Allais.

05 marzo, 2011

Pacto


Fausto Salinas, como el Fausto eterno, decidió pactar con el diablo.

-Te entrego mi alma- propuso- a cambio de que todas las mujeres quieran tenerme en sus brazos.

-¿Eso es todo?- preguntó Lucifer.

-Eso es todo- confirmó Fausto Salinas, antes, poco antes de que el Rey de las Tinieblas lo convirtiera en un bebé, un bellísimo bebé de sonrisa irresistible.

Cuento de Orlando Van Bredam, publicado en su blog "Colgado de los tobillos" http://colgadodelostobillos.blogspot.com/

03 marzo, 2011

Las propias dolencias


Tristram Shandy
esconde un mensaje tan sutil como el de El Quijote, Jacques le fataliste o Bouvard y Pécuchet. La propia burguesía amante de la literatura ríe con estas obras, ajena a los problemas de su propia condición: prefieren ver en estas novelas los problemas de una serie de chiflados, a considerarlos espejos de sus propias dolencias. El ejemplo más claro nos lo proporciona Sterne en el momento del nacimiento de Tristram, en el que se suceden varias cosas para narrar: el novelista nos pregunta si los hechos deben narrarse en el momento en que suceden o en el que llegan a la conciencia.

Esta dificultad está estrechamente ligada a otra: la imposibilidad de poder redactar todo lo que uno piensa, porque el lenguaje es grafía, y la mente humana -conciencia e insconsciente- actúa más deprisa que la posibilidad de escribir todas las ideas que a uno le vienen a la cabeza. Mientras Sterne iba redactando -aun a ritmo febril-, no podía escribir con precisión cada una de dichas ideas sin que éstas no estuvieran a la vez asociadas con otras, y así indefinidamente. De la lectura de Tristram Shandy podemos concluir que la escritura moderna burguesa -¿podría haber modernidad sin burguesía?- necesita seleccionar los hechos y sobreponerse a las asociaciones de ideas demasiado libres, así como contener el inconsciente, para lograr una trama aceptable.

Rafael Ramis Barceló acerca del Tristram Shandy de Laurence Sterne.

Texto completo: http://www.ucm.es/info/especulo/numero40/tshandy.html

02 marzo, 2011

El rostro de Greta Garbo


La Garbo aún pertenece a ese momento del cine en que el encanto del rostro humano perturbaba enormemente a las multitudes, cuando uno se perdía literalmente en una imagen humana como dentro de un filtro, cuando el rostro constituía una suerte de estado absoluto de la carne que no se podía alcanzar ni abandonar. Algunos años antes, el rostro de Valentino producía suicidios; el de la Garbo participa todavía del mismo reino de amor cortés en que la carne desarrolla sentimientos de perdición.

Se trata sin duda de un admirable rostro-objeto. En La reina Cristina, película que se ha vuelto a ver durante estos años en París, el maquillaje tiene el espesor níveo de una máscara, no es un rostro pintado, sino un rostro enyesado, defendido por la superficie del color y no por sus líneas; en esa nieve a la vez frágil y compacta, los ojos solos, negros como una pulpa caprichosa y para nada expresivos, son dos cardenales un tanto temblorosos.



En su enorme belleza, ese rostro no dibujado sino más bien esculpido en la lisura y lo frágil, es decir, perfecto y efímero a la vez, incorpora la cara harinosa de Chaplin, sus ojos de vegetal sombrío, su rostro de tótem. Pero la tentación de la máscara total (la máscara antigua, por ejemplo) tal vez implique menos el tema del secreto (caso de las semimáscaras italianas) que el de un arquetipo del rostro humano. La Garbo mostraba una especie de idea platónica de la criatura y esto explica que su rostro sea casi asexuado, sin que por ello resulte dudoso. Es cierto que la película (alternativamente, la reina Cristina es mujer y joven caballero) se presta a esa indivisión, pero allí la Garbo no realiza ninguna actuación de travesti: siempre es ella misma, un fingir lleva bajo su corona o bajo sus grandes sombreros gachos el mismo rostro de nieve y soledad. Es indudable que su sobrenombre de Divina apuntaba menos a traducir un estado superlativo de la belleza que a la esencia de su persona corporal, descendida de un cielo donde las cosas se conforman y acaban con la mayor pureza. Ella lo sabía; cuántas actrices han consentido en dejar ver a la multitud la inquietante madurez de su belleza. Ella no: no era posible que la esencia se degradara, hacía falta que su rostro no tuviera jamás otra realidad que la de su perfección intelectual, más aún que plástica. Poco a poco, la Esencia se ha oscurecido, se ha cubierto progresivamente con anteojos, capellinas y exilios, pero jamás se ha alterado.




Sin embargo, en ese rostro deificado se dibuja algo más agudo que una máscara: una suerte de relación voluntaria y por lo tanto humana entre la curvatura de las fosas nasales y el arco ciliar, una función extraña, individual, entre dos zonas de la cara; la máscara no es más que una adición de líneas, el rostro es ante todo la recordación temática de unas a otras. El rostro de la Garbo representa ese momento inestable en que el cine extrae una belleza existencial de una belleza esencial, cuando el arquetipo va a inflexionarse hacia la fascinación de figuras perecederas, cuando la claridad de las esencias carnales va a dar lugar a una lírica de la mujer. Como momento de transición, el rostro de la Garbo concilia dos edades iconográficas, asegura el paso del terror al encanto.

Roland Barthes, "Mitologías" (traducción de Héctor Schmucler). Siglo XXI. Primera edición en español: 1980.

01 marzo, 2011

El fantasma de Fabrice Borel


La eternidad es un fastidio. Pero cada muerto tiene su método particular de combatir el tedio.

El actor Fabrice Borel, por ejemplo, continuó haciendo teatro después de morir. Era muy solicitado para interpretar el personaje del padre de Hamlet, siendo uno de sus más destacados intérpretes.

Casi todas las temporadas el fantasma de Borel regresaba a la vida para asombrar a los grandes escenarios del mundo:

- Hamlet, yo soy el alma de tu padre.

Y decía el texto con su terrible voz de muerto en forma tan convincente que el público se congelaba en las sillas, arrancando aplausos entusiastas y excelentes críticas en los periódicos.

Todo fue muy bien a lo largo de años y años y años y años. Hasta el día en que, durante un representación en el Theater an der Winkelwiese *, le cayó encima una parte del escenario, muriendo en forma inmediata. Su segunda muerte, se entiende. Después del accidente, que conmovió al medio artístico y al público de la época, decidió abandonar definitivamente el teatro. Actualmente se dedica a la compraventa de caballos.

* Winkelwiese, 4, 8001 Zurique.

Cuento de Rui Manuel Amaral (Incluido en
Doutor Avalanche, Angelus Novus, Coimbra 2010)

Traducción de Carlos Roberto Morán en su sitio "Noticias desde el sur": http://lacomunidad.elpais.com/cmoran24/posts