13 septiembre, 2011

Un olvido


Napoleón conocía el nombre de cada uno de los soldados de su ejército. Una mañana vio a veinte metros sobre la nieve a uno de sus hombres. Era un oficial de caballería. Intentó recordar su nombre, pero su memoria le falló. Al instante, una bala enemiga se hundió en el pecho del oficial. Napoleón comprendió de inmediato la razón de su olvido.

Pablo De Santis, Rey secreto

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta. No puedo me acordar el nombre de cierta persona, veremos si resulta.