19 mayo, 2011

La disputa


Una antigua disputa, que llevaba mil y quinientos años reinando en Babilonia, dividía al imperio en dos irreconciliables sectas: una afirmaba que debía entrarse en el templo de Mitras con el pie izquierdo; la otra contemplaba con abominación semejante idea y siempre daba el primer paso con el pie derecho. Todo el mundo esperaba con ansiedad el día de la fiesta del fuego sagrado, para saber a favor de qué secta se pronunciaría Zadig: todos tenían puestos los ojos en sus pies; toda la ciudad estaba en suspenso.

Zadig entró en el templo saltando con ambos pies a la vez y luego, en un elocuente discurso, demostró que al Dios del cielo y la tierra, que no mira con privilegio a nadie, lo mismo le da el pie izquierdo que el derecho.


Voltaire, "Zadig"


2 comentarios:

Vale dijo...

Está muy bueno.

Facundo Maggio Ramírez dijo...

Muy bueno. Me hace acordar a Swift y Liliput, donde las facciones se dividían en cómo romper el huevo, si por su lado ancho o angosto.