30 junio, 2010

El cuento según Poe


Un hábil artista literario ha construido un relato. Si es prudente, no habrá elaborado sus pensamientos para ubicar los incidentes, sino que, después de concebir cuidadosamente cierto efecto único y singular, inventará los incidentes, combinándolos de la manera que mejor lo ayude a lograr el efecto preconcebido. Si su primera frase no tiende ya a la producción de dicho efecto, quiere decir que ha fracasado en el primer paso. No debería haber una sola palabra en toda la composición cuya tendencia, directa o indirecta, no se aplicara al designio preestablecido. Y con esos medios, con ese cuidado y habilidad, se logra por fin una pintura que deja en la mente del contemplador un sentimiento de plena satisfacción. La idea del cuento ha sido presentada sin mácula, pues no ha sufrido ninguna perturbación; y es algo que la novela no puede conseguir jamás. La brevedad indebida es aquí tan recusable como en la novela, pero aún más debe evitarse la excesiva longitud.

Edgar Allan Poe, "Nathaniel Hawthorne"



27 junio, 2010

La sospecha


Un hombre que había perdido su hacha sospechaba que el hijo de su vecino la había robado. Observaba al muchacho - su forma de caminar, la expresión en su rostro, su modo de hablar- y a su entender todo en su aspecto y su conducta indicaba que el muchacho era el ladrón.

Poco después, el hombre encontró el hacha mientras revisaba su bodega. Cuando volvió a ver al hijo de su vecino, nada en la conducta del muchacho parecía sugerir que él había robado el hacha.


Lie Yukou

(Taoísta chino, autor del “Liezi” o “Libro de la perfecta vacuidad”. Vivió alrededor del año 350 antes de Cristo. Se sabe poco de su vida. Puesto que no es mencionado por los principales historiadores, se ha sugerido que en verdad fue un personaje inventado por Chuang Tzu)


24 junio, 2010

El príncipe actor

Francis SCOTT FITZGERALD


Un hombre aborrece ser príncipe, va a Hollywood y no puede interpretar más que a príncipes. O a un general, que es lo mismo.

F. Scott Fitzgerald, The Crack Up

22 junio, 2010

La moraleja que solicitaba una fábula


Una vez apareció en el centro de la capital una moraleja que decía al pie de la letra: "Procure ser, en todo lo posible, un pecador sin Fe, incorruptible". Al principio nadie la tomó en cuenta. A los pocos días, la obsesión en su torno era incontenible, y presbíteros y laicos de todas partes del mundo la examinaban tratando de imaginar a qué correspondía. "No parece el remate de una fábula pagana", se decían, "pero tampoco el corolario de una historia piadosa". Y la perplejidad crecía, convirtiéndose en epidemia. Todas las noches en la plaza distintos naradores urdían complementos maravillosos ante un público que aplaudia y silbaba. Pero ningún relato le quedaba bien a la moraleja, la forzaban en demasía, la desencajaban.

Finalmente los curiosos, encolerizados ante la ineptitud para develar al misterio y adjudicarle un digno y luminoso texto a la moraleja, se fatigaron y procuraron silenciar el tema eternamente. Cuanto más, si se hablaba del género, citaban ejemplos amables y milenarios: "Al mal paso darle prisa" o "Ente santa y santo pared de cal y canto" o "No hay más ruta que la nuestra", que se adecuaban sin riesgo a decenas de miles de fábulas.

Cuando se conveció de que nadie la observaba, la moraleja dejó salir a su fábula y se tendió junto a ella en un rincón oscuro para disfrutar de su dicha sensual.

"Fábula de la extraña moraleja que solicitaba una fábula devocional", de Carlos Monsiváis. Incluido en Nuevo catecismo para indios remisos.


El mexicano Carlos Monsiváis, que falleció el pasado 19 de junio, fue el gran cronista de los últimos años de su país, pero también frecuentó otros géneros literarios: desde biografías, ensayos o antologías hasta el libro de fábulas que publicó en 1982 y del que he seleccionado este texto.

Del diario de Maugham

William SOMERSET MAUGHAM



El amor que dura más es el amor nunca correspondido.

El escritor debe ser lúdico y serio a la vez.

Una de las mayores desgracias del ser humano es que sigue teniendo deseos sexuales mucho después de haber dejado de ser sexualmente deseable.

William Somerset Maugham, "A Writer's Notebook"

21 junio, 2010

La isla

Rainer Maria RILKE

Hay entre nosotros un anciano que relata la historia de una pequeña isla donde el mar ha llevado tantos muertos que ya no queda más lugar para los vivos. Están como sitiados por cadáveres. Esto no es, acaso, más que un delirio y el viejo cuentista quizás esté loco. Personalmente no creo en esta historia. Pienso que la vida es más fuerte que la muerte.

Tomado de "El sepulturero", de Rilke, e incluido en mi antología "Historias encontradas" (editada por Eterna Cadencia).



19 junio, 2010

El epitafio de Saramago


Jose SARAMAGO, por Daniel MORDZINSKI


En América, hace poco, me hablaban de los epitafios. Mire, si yo pudiera redactar mi propio epitafio diría "aquí yace, indignado, fulanito de tal". La indignación es, digamos, mi estado habitual. Supongo que, en el caso del epitafio, a la indignación natural se sumaría otra: la de no estar vivo.


José Saramago, que falleció ayer, le decía esto tiempo atrás a Carmen Rigalt del diario El Mundo, de España. (La entrevista completa, aquí)




18 junio, 2010

Graforismo


Madrid, abril de 2010. Graforismo callejero.

("Me voy corriendo a ver qué escribe en la pared la tribu de mi calle". Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, "Vencedores vencidos")



17 junio, 2010

Actores chinos


Los hinchas coreanos, actores chinos.

El colorido grupo de aficionados que, con banderas y bufandas rojas y azules, animó incansablemente a Corea del Norte en su digno partido ante Brasil en el Mundial de fútbol de Sudáfrica era en realidad un grupo de actores chinos contratados, según han desvelado hoy diarios y páginas web en China. Los cerca de un centenar de hinchas que desafiaron la fría noche invernal sudafricana para animar a los Chollimas -apodo con el que se conoce a la selección norcoreana- son "voluntarios" contratados por la empresa China Sports Management Group a petición del Comité de Deportes de Corea del Norte, que les entregó mil entradas para que animen al país en la competición africana. Pocos norcoreanos pueden permitirse viajar a Sudáfrica, por su coste y por la enorme dificultad de conseguir visas en el aislado país, así que Corea del Norte acudió a su vecino y viejo aliado para que le suministrara "aficionados", según cuentan los diarios.

(Publicado ayer por el diario El País, de España, entre muchos otros medios que recogieron la misma información)

16 junio, 2010

El bar de Newton


Newton era un amigo mío, brasileño, embajador en México, que un día viene y me dice: "¿Así que vas a Amsterdam? Yo salgo para allá en estos días. ¿Por qué no nos vemos el jueves 17 a la noche en un barcito que está en la calle Canal esquina tal? Es el lugar más alegre y divertido que puedas imaginarte. No dejes de ir". El día convenido voy y me siento solo ante una mesa. Newton no había llegado todavía. Miro a mi alrededor y aquello parecía un velorio: la gente inmóvil, bebiendo en silencio como autómatas... ¡el ambiente más aburrido del mundo! Y de pronto todo se despierta; oigos voces, suena una música, hay risas... Miro y ¿saben a quién veo? A Newton. El bar está en un sótano y Newton venía bajando la escalera. Cuando la gente lo vio llegar armó aquel barullo, una algarabía que duró hasta el amanecer. El bar es bonito, pero Newton no se imagina lo aburrido que es cuando él no está. Era él quien llevaba la alegría.

Gabriel García Márquez, "Cómo se cuenta un cuento" (Taller de guión)

14 junio, 2010

Escuela de libreros



Un artículo de Laura Casanovas, publicado ayer en el diario argentino La Nación, da cuenta de una interesante iniciativa que muy pronto se pondrá en marcha en Buenos Aires: una escuela para formar libreros. Lo que sigue es un extracto de la nota:


"Quien entra en una librería no es sólo un cliente: es una persona con inquietudes. Y tiene que haber mucha responsabilidad del librero de saber qué aconsejar para leer." Estas reflexiones, expresadas con gran convicción, pertenecen a Miguel Fochesatto, quien ejerce el trabajo de librero desde hace más de 30 años.

Con la idea de recuperar la importancia del librero en la formación de lectores, en agosto abrirá la primera escuela de libreros del país, organizada por la Cámara Argentina de Papelerías, Librerías y Afines (Capla), la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref) y el apoyo de la Secretaría de Cultura y del Ministerio de Trabajo nacionales. La propuesta está dirigida a personas con experiencia laboral o sin ella, y con secundario completo.

Durante un cuatrimestre, los alumnos cursarán ocho materias, con una frecuencia de dos veces por semana y de cuatro horas por día. Habrá asignaturas de cultura general, como Historia de la Cultura e Historia de la Producción Bibliográfica, y otras específicas, como Gestión de la Librería, Comunicación y Atención al Público y Composición de las Librerías Especializadas.

El curso es gratuito y ya hay más de 200 inscriptos, mientras que por el momento sólo hay 40 lugares. "Estamos enviando un cuestionario para hacer la selección de los 40 primeros. Se valorará la experiencia previa en trabajo de librería y tendremos en cuenta un porcentaje de jóvenes que estén sin trabajo en este momento", explicó Rodolfo Hamawi, director de Industrias Culturales de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Este primer curso se dictará en el Centro Cultural Borges, que es la sede porteña de la Untref, y se está evaluando la posibilidad de abrir un segundo curso en la sede universitaria de Caseros.

Asimismo, en estos días se acaba de acordar la apertura de una escuela de libreros en la ciudad de Córdoba. "Cerramos un acuerdo con la Cámara de Librerías, Papelerías y Afines del Centro de la República (Calipacer), para que funcione la escuela de libreros en la ciudad de Córdoba a partir de marzo, y estamos en tratativas con libreros de Rosario", contó Hamawi.

Buenos Aires, con sus más de 350 librerías, es la ciudad con mayor número de locales de la región.


Versión completa del artículo, aquí.


13 junio, 2010

Un número fatídico


Todos los usuarios a los cuales la empresa de telefonía móvil búlgara Mobitel les adjudicara el número 0888.888.888 murieron, razón por la cual el número ha sido eliminado de forma definitiva.

En diez años, tres personas con ese número fueron víctimas de lo que parece una maldición. El primero en la lista fue un tal Vladimir Grashnov, ex gerente de la propia Mobitel, fallecido a raíz de un cáncer. El segundo fue el jefe de la mafia búlgara: Konstantin Dimitrov, asesinado en 2003. La tercera víctima fue un tal Konstantin Dishilie, un agente inmobiliario implicado en un caso de tráfico de cocaína y asesinado en un restaurant en 2005.

Desde entonces, primero la policía búlgara suspendió el número y luego la empresa Mobitel resolvió dejarlo sin efecto. Un poco de superstición no viene mal a veces, por las dudas.

(Versión original)

11 junio, 2010

Brevedades

Eugenio MANDRINI


El fin de semana pasado, en la Feria del Libro de Madrid, varios autores incluidos en la antología Por favor sea breve 2 de Clara Obligado nos reunimos y firmamos ejemplares.

La antología, que contiene casi doscientos microcuentos, es la continuación del primer Por favor breve que hoy se ha convertido en uno de los libros de referencia de la microficción en castellano y que en su momento incluyó a los grandes clásicos del microrrelato en nuestro idioma: desde Rubén Darío y Gómez de la Serna hasta Borges y Cortázar, desde Arreola y Monterroso hasta Marco Denevi y Virgilio Piñera, entre muchos más.

Por favor sea breve 2 muestra que el género no sólo ha cobrado auge en los últimos años, sino que goza de muy buena salud en todo el ámbito hispanoamericano. Autores reconocidos como Ana María Shua, José María Merino, Raúl Brasca, Harold Kremer, Andrés Neuman, Hipólito G. Navarro, Guillermo Samperio, Care Santos, Luis Mateo Díez, Antonio di Benedetto, Luisa Valenzuela y Fernando Iwasaki, por citar algunos nombres, conviven con otros de menos difusión pero de gran calidad. A la variedad de edades y procedencias se suma, ante todo, la asombrosa diversidad de procedimientos, lo que viene a demostrar que el cuento hiperbreve lejos está de ser previsible: hay hiperbreves en forma de carta o de fragmentos de cartas, de diálogo o de conversación teléfonica, de lista de compras o de entrevista periodística, de palíndromo o de fe de erratas. Hay el relato de un sueño y la reescritura de un mito. Hay una cuenta regresiva, una conjugación verbal, un ejercicio de estilo con palabras que empiezan con "a", un texto dirigido al lector, una serie de instrucciones, una lección de teoría literaria y hasta un texto de dos palabras con un título de... treinta y siete.

Entre los bellos descubrimientos personales que me ha deparado este libro (gracias al cuidadoso trabajo de Clara Obligado, que ha buscado hasta en blogs y no ha excluido a un par de autores inéditos) están los textos breves de Fabián Vique, Juan Carlos García Rey, Carlos Vitale y Eugenio Mandrini, entre otros.

De este último me queda rondando "Prueba de vuelo":

Si evaporada el agua el nadador todavía se sostiene, no cabe duda: es un ángel.

Me gusta mucho y me hace pensar en una anécdota que le adjudican a Basho y de la que he dado cuenta en este blog (ver aquí). La sustracción y la adición en términos metafóricos es un arte sin dudas muy delicado.


10 junio, 2010

Mordzinski

Se inauguró nomás anoche la muestra de Daniel Mordzinski, el "fotógrafo de los escritores" como le han puesto con absoluta justicia. La exposición se celebra en el Instituto Francés de Madrid, se titula "Las tres orillas" porque hay fotos de escritores de España, Francia y América Latina, y es un compendio de 50 años de vida y 38 de carrera.

En el diario El País de hoy publican una entrevista a Mordzinski donde habla de los grandes momentos que le tocó vivir gracias a su profesión, pero asimismo recuerda uno de los peores: "El de aquel día que le pedí a Sergio Pitol que diera un pasito atrás, y luego otro, y se cayó por una escalera de Guadalajara... 20 años después no lo había olvidado".



Además de haberme invitado a compartir esta foto de aquí arriba en la que salió de atrás de su cámara y decidió entregarse al ojo de un (muy buen) colega, Mordzinski también tuvo la gentileza de invitarme a escribir un texto para el impactante catálogo de la exposición. Es el siguiente:


Por Eduardo Berti

El museo de la inmigración de Buenos Aires queda, como corresponde, en el puerto de la ciudad, en el mismo sitio donde entre 1890 y 1920 tuvo su apogeo el así denominado Hotel de los Inmigrantes, un voluminoso edificio de tres pisos donde, apenas desembarcados, convivían rusos, italianos, sirios, ingleses y franceses, entre otros.

En un ya lejano viaje a Buenos Aires decidí hacerle una visita, mitad periodística y mitad personal, y por esas cosas del destino le propuse a Daniel Mordzinski (de paso por la ciudad) que me acompañara.

Nos recibió el entonces director, un anciano historiador de barba blanca y de figura quijotesca. Nos explicó que en el Hotel no sólo se alojaba a los recién llegados, sino que se les daba de comer, se les enseñaba el idioma y, llegado el caso, también un oficio. Nos hizo una magnífica visita guiada. Nos mostró la foto de un enorme caballo embalsamado que se empleaba para instruir en los quehaceres rurales a los inmigrantes deseosos de vivir en la pampa. Y nos ofreció, por último, que consultáramos el archivo abierto al público: un registro de los barcos llegados a Buenos Aires entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX.

Una broma archiconocida sostiene que los brasileños vienen de la selva, los mexicanos de los indios y los argentinos de los barcos. La frase, como suele ocurrir, es cierta y falsa a un mismo tiempo; pero no hay dudas de que personas con apellidos como Mordzinski o Berti (por citar los dos casos más inmediatos) tienen orígenes europeos.

Esa tarde, Mordzinski y Berti se separaron para consultar los archivos. Yo busqué en vano el barco que trajo a mi padre y el otro barco que, veinte o treinta años antes, trajo a mi abuelo Sabino desde Asturias. A Daniel le fue mejor: localizó su apellido, localizó luego el nombre del barco en que había viajado su abuelo Aron y dio por fin con la fecha exacta de arribo al Puerto de Buenos Aires. A esa altura, al cabo de mi fracaso, yo ya estaba compartiendo su pesquisa, y en cuanto una especie de máquina del tiempo escupió una ficha impresa noté que Daniel ponía cara de no creer lo que veía: la fecha en que su abuelo había pisado continente americano (un día 4 de diciembre) era la misma exacta fecha que casi ochenta años después había nacido en Europa nada menos que Jonás, el hijo mayor de Daniel. Una historia perfecta de idas y vueltas.

Cuentan que en la Antigua China había una ceremonia bastante usual: al alcance de un bebé recién nacido se ponían objetos de diversa índole y, según lo primero que el bebé agarraba, se establecía cuál era su vocación: músico si iba en procura de un instrumento; médico si arrebataba un remedio; arquitecto si prefería una casita de madera.

Yo tiendo a creer que en muchos casos, por no decir en todos, las vocaciones vienen ya en la sangre. ¿Cómo no iba Daniel Mordzinski a ser un fotógrafo viajero? ¿Cómo no iba a editar un libro sobre escritores latinoamericanos en Europa? ¿Cómo no iba a hacer fotos en hoteles? ¿Cómo no iba a celebrar los cruces culturales y sentimentales entre diferentes ciudades?

Su abuelo se habría sorprendido, como él, al ver la fecha en que nació el bisnieto. Pero algo me dice que no le habría sorprendido este libro.



08 junio, 2010

Editor


La editorial madrileña Trama tiene una colección consagrada a la edición en la que publican textos de Hubert Nyssen (fundador de Actes Sud) y de otros editores menos famosos pero igual de importantes o influyentes. Entre sus títulos más destacados está Editor, de Tom Maschler. Hijo de un editor de Berlín que huyó del nazismo, autodidacta y precoz, Maschler fue uno de los principales personajes de la industria del libro británica en la segunda mitad del siglo XX. Su relato es muy sabroso y para nada edulcorado. Podrá decirse que suena algo petulante por momentos, pero tiene de qué jactarse: inventó el premio Booker, creó el tándem Quentin Blake-Roald Dahl, lanzó al trío Amis-Barnes-Mc Ewan desde el sello Cape, introdujo a Kurt Vonnegut o Gabriel García Márquez a los lectores ingleses y, entre muchas cosas más, le propuso a John Lennon que publicara lo que se llamaría In his Own Write. Podrá decirse que hay pasajes chismosos, pero cuando el chisme es un encuentro cara a cara con el hombre invisible Thomas Pynchon o con Jean Genet apenas salido de la cárcel, mejor callarse y leer. Es imperdible el capítulo inicial en el que Maschler, recién incorporado a Cape con sólo 27 años de edad, viaja a reunirse con Mary, la flamante viuda de Hemingway, duerme en su casa (“no estoy seguro, pero creo que a ella le habría gustado que me metiera en su cama, aunque supuse que más por desesperación que por deseo”), es invitado o casi obligado a cazar empleando el rifle de “Papá” y entre tanto da forma a Paris era una fiesta.


07 junio, 2010

Las tres orillas

El querido Daniel Mordzinki presenta a partir del 9 de junio una nueva exposición fotográfica. Esta es la noticia según la agencia Europa Press:


Gabriel García Márquez, Atiq Rahimi, Javier Cercas y otros escritores tienen una cita en el Instituto Francés de Madrid a partir del día 9 de junio, cuando se inaugurará la exposición "Las tres orillas", que reúne 150 obras del argentino afincado en París Daniel Mordzinski. El artista, nacido en Buenos Aires en 1960, es conocido como "el fotógrafo de los escritores" y ha retratado a los principales protagonistas de la literatura iberoamericana contemporánea.

"Mordzinski no registra momentos: los fabrica", declaró en su momento el escritor Andrés Neuman. "Yo, créanme, soy una persona seria, una persona normalísima, pero el tipo de las fotos no; la culpa es de Daniel Mordzinski, que primero le saca a uno el alma de las tripas y luego le retrata", opinó Javier Cercas. Según Mario Vargas Llosa "él sirve a quienes retrata esforzándose en aprisionar su verdad profunda y tratando de desaparecer él mismo detrás de su cámara".


"Las tres orillas" se enmarca en el programa de actividades diseñado con motivo de la Presidencia Española del Consejo Europeo de la UE y en las celebraciones del bicentenario de las independencias de los países latinoamericanos, pues pone de relieve el papel que ha podido jugar la literatura en los encuentros entre las dos orillas del Atlántico y la difusión de la cultura latinoamericana.

Con motivo de la exposición se ha editado un catálogo, en español y francés, que reúne 180 fotografías de escritores como Jean d"Ormesson, Marie Darrieussecq, Jacques Derrida, Anna Gavalda, Michel Houellebecq, J.M.G Le Clézio, Claude Levi-Strauss, Amin Maalouf, Patrick Modiano, Daniel Pennac y Fred Vargas, del lado francés; Mario Benedetti, Eduardo Berti, Jorge-Luis Borges, Gabriel Garcia-Márquez, Elsa Osorio, Octavio Paz, Luis Sepúlveda, Mario Vargas-Llosa y Zoé Valdés para América Latina, y Rafael Alberti, Miguel Delibes, Juan Goytisolo, Eduardo Mendoza, Ignacio Ramonet, Ruiz Zafón, Jorge Semprún y Enrique Vila-Matas, por el lado español, entre otros.

Una treintena de autores han escrito un texto que acompaña a su fotografía como es el caso de Víctor Andresco, Laura Alcoba, Héctor Abad, Eduardo Berti, Alfredo Bryce Echenique, Javier Cercas, Juan Cruz, Enrique de Hériz, Jacques Darras, Patrick Deville, Stephane Dovert, José Manuel Fajardo, Christian Garcin, Wendy Guerra, Mempo Giardinelli, Olivier Guez, Fernando Iwasaki, Martín Kohan, Yvon Le Men, César Antonio Molina, Alfonso Mateo-Sagasta, Pierre Michon, Rosa Montero, Álvaro Mutis, Mayra Montero, Andrés Neuman, Elsa Osorio, Santiago Rocangliolo, Mayra Santos-Febres, Luis Sepúlveda, Karla Suárez, José Luis Sampedro, Antonio Sarabia, Zoé Valdés, Mario Vargas Llosa y Fred Vargas.

El volumen se cierra con la reproducción de cartas, notas y misivas que algunos escritores han mandado a Mordzinski.

06 junio, 2010

Historia de Cecilia


CICERON


He oído a Lucio Flaco, sumo sacerdote de Marte, relatar la siguiente historia: Cecilia, hija de Metelo, quería casar a la hija de su hermana y, según la antigua costumbre, fue a una capilla para recibir un presagio. La doncella estaba de pie y Cecilia sentada; pasó un largo rato sin que se oyera una sola palabra. La sobrina se cansó y le dijo a Cecilia:

—Déjame sentarme un momento.

—Claro que sí, querida —dijo Cecilia—. Te dejo mi lugar.

Estas palabras fueron un presagio, porque Cecilia murió en breve y la sobrina se casó con el viudo.


(Cicerón, De divinatione, I,46)


05 junio, 2010

Lee Morgan




Lee Morgan murió en 1972 con tan sólo treinta y tres años de edad, asesinado por su novia que al parecer lo descubrió con otra mujer. Muchos sostienen que Morgan tenía un futuro inimaginable y que podría haber alcanzado la estatura de un Miles Davis. Tocó en sus inicios con Dizzy Gillespie y John Coltrane, pero su ídolo mayor fue otro trompetista que murió joven: el legendario Clifford Brown, fallecido con 25 años de edad en un accidente automovilístico.

En este tema, "I Remember Clifford", Lee Morgan rinde tributo a su modelo musical. Lo acompañan, según la información que pude recabar, Art Blakey (batería), Jymie Merrit (bajo), Bobby Timmons (piano) y el saxofonista Bennie Golson, compositor del tema.


03 junio, 2010

El astrónomo


Cuando escuché al sabio astrónomo;
cuando las pruebas, las figuras, se alinearon frente a mí;
cuando me mostraron los mapas celestes y las tablas para sumar, dividir y medir;
cuando, sentado, escuché al astrónomo hablar con gran éxito en el salón de conferencias,
de repente, sin motivo, me sentí cansado y enfermo;
entonces me levanté y me deslicé hacia la salida,
para caminar solo en el mismo aire húmedo de la noche
y, de cuando en cuando,
mirar en perfecto silencio a las estrellas.

Walt Whitman

02 junio, 2010

La misa del diablo


En su libro “Leyendas españolas de todos los tiempos¨, el novelista y cuentista José María Merino recopila casi doscientas leyendas de su país que le parecieron memorables. En un breve prólogo, Merino escribe que "la historia, la de los grandes asuntos y monumentos y los hechos notorios, pero también la de los lugares pequeños y los sucesos menudos, es la memoria desde la vigilia y la razón, pero la leyenda es la memoria desde la intuición y el sueño, una memoria soñada en la que se conservan sombras y signos sin los que ni la gran historia ni la pequeña se podrían entender del todo”. Un ejemplo de su libro es el siguiente texto:


En las proximidades de Aínsa, Huesca, vivía en época medieval el barón Artal de Mur, que empleaba en cazar por aquellos ásperos parajes la mayor parte de sus ocios. Una de sus jornadas de caza descubrió un jabalí y lo persiguió con sus perros hasta que el animal, acorralado, no tuvo escapatoria. Mas cuando el cazador se disponía a clavarle su lanza, el jabalí, con voz claramente humana, se dirigió a él pidiéndole que no lo matasen y asegurándole que no se arrepentiría de ello. Lo prodigioso del caso detuvo el brazo del barón, que perdonó la vida al animal y sujetó a sus perros para que lo dejasen escapar.

Aquella misma noche, en la fortaleza del barón, entre los leños ardientes de la chimenea, apareció un ser rodeado de llamas. Era el Diablo, y le dijo al barón que era él mismo quien, aquella mañana, había andado por el monte en figura de jabalí, a punto de ser cazado por el barón. En señal de gratitud po rhaberle perdonado la vida, el Diablo de prometió al barón que su hijo, que se encontraba lejos de casa luchando en la guerra contra los árabes, regresaría sin sufrir un solo rasguño, pues él lo tomaba bajo su protección. Y como prueba de su promesa, el Diablo dejó sobre la mesa un tizón encendido

El barón se quedó dormido, y cuando despertó atribuyó a un curioso sueño aquella aparición pero, sobre la mesa, el tizón se había convertido en un pedazo de oro puro. El hijo del barón regresó a casa sano y salvo, y el barón de Artal, considerando la buena voluntad que el Diablo había mostrado con él, decidió celebrar, una vez por año, una misa por su alma. La tradición se mantuvo durante varios siglos.