12 diciembre, 2010

Nuestra lluvia



Así como el rostro de la naturaleza no produce lluvia sino cuando está nublado y perturbado, el entendimiento humano, que se asienta en el cerebro, debe ser removido y llenado por los vapores que suben de las facultades inferiores para mojar la invención y hacerla fructífera.

"Cuento de un tonel", Jonathan Swift