18 diciembre, 2010

La broma del deán Swift




Una de las mistificaciones más hermosas jamás perpetradas tuvo a su responsable en la persona de Jonathan Swift. Encargó la impresión y distribución de un pasquín que pretendía ser "las últimas palabras" de un tal Elliston, un atracador, en el que al ladrón condenado se le hacía decir: "Ahora que me muero, he hecho algo que puede ser de utilidad a la gente. Le he confiado a un hombre honrado –el único hombre honrado que haya conocido jamás– todos los nombres de todos mis hermanos impíos, los lugares donde moran, con una breve descripción de los principales crímenes que han cometido, en muchos de los cuales he participado como cómplice (de los demás he tenido noticia de sus propios labios). Asimismo he puesto por escrito los nombres de aquellos a quienes llamamos nuestros ganchos, de las malas casas que frecuentamos y de todos aquellos que reciben o compran nuestros objetos robados. Le he encomendado solemnemente a este hombre honrado, y se ha comprometido a hacerlo bajo juramento, que cuando sepa de cualquier granuja que vaya a ser juzgado por robo o allanamiento, consulte la lista y, si encuentra el nombre del ladrón correspondiente, remita toda la información al gobierno. De ello, doy aviso legal y público a mis compañeros en el oficio, y espero que lo tengan en cuenta". Se dice que la treta le salió tan bien al deán que no se tuvo noticia de atracos en las calles durante muchos años.

Bram Stoker, "Famosos impostores"


Bram STOKER


Uno de los libros menos conocidos de Bram Stoker, el autor de Drácula, lleva por título "Famosos impostores" y mezcla el ensayo sobre la impostura y la superstición con una galería que reúne a algunos de los charlatanes y estafadores más destacados en la historia, desde el Chevalier d'Eon o el extraño caso del rey durmiente de Portugal, Sebastián I, hasta Perkin Warbeck (espurio pretendiente al trono inglés durante el siglo XV) o Hannah Snell, una mujer que se hizo pasar por hombre y a mediados del siglo XVIII logró ingresar en la Royal Marine de Gran Bretaña, viajar a la India y combatir como un soldado más, antes de confesar toda la verdad.

La editorial Melusina publicó, hace ya dos años, la primera traducción al castellano de este libro, a cargo de Albert Fuentes. La edición original había aparecido en 1910, dos años antes de la muerte de Stoker.

"La impostura siempre ha sido un tema de interés y es probable que los impostores de una u otra especie proliferen mientras la naturaleza humana siga siendo tal y como la conocemos y la sociedad siga prestándose al engaño", dice el propio Stoker en su prefacio.

Entre los muchos casos que recopila este libro, en muchos pasajes fascinante, destacan los más sucintos, todos ellos reunidos en el capítulo VIII (Mistificaciones, etc). Por ejemplo, "La broma del deán Swift".

2 comentarios:

littlepolitik dijo...

Hola Eduardo: si te interesa el texto completo sobre Ebenezer Elliston, lo podés encontrar en este libro:
http://www.elcuencodeplata.com.ar/libro.php?id=120
Saludos,
Facundo

Eduardo Berti dijo...

Qué bueno, Facundo. Gracias por el dato, no sabía que estaba traducido al castellano.