Un mandarín estaba enamorado de una cortesana. "Seré tuya, dijo ella, cuando hayas pasado cien noches esperándome sentado en un banco, en mi jardín, bajo mi ventana". El mandarín obedece, pero en la nonagésimanovena noche se levanta, toma su banco bajo el brazo y se va.Roland Barthes, "Fragmentos de un discurso amoroso"
8 comentarios:
Eduardo, tu nuevo libro, "Lo inolvidable" que edita Páginas de Espuma, ¿es de microrrelatos?
Hola, Esteban.
No, "Lo inolvidable" trae 11 cuentos y no microrrelatos.
Te agradezco mucho el interés y te mando un abrazo.
Precioso relato.
En Cinema Paradiso el viejo se lo cuenta al niño, ya adolescente y penando por amor. El mandarín es un soldado y el viejo ya ciego se sienta en un umbral a la sombra para contar.
Era Barthes nomás. O ya era otro.
Laura
Eduardo te sigo diariamente. Gracias por compartir tanto.
Nada que agradecerme, Ladislao. Al contrario, gracias por pasar seguido por acá.
Había olvidado lo de Cinema Paradiso... Gracias, Laura!
Está muy bueno, Eduardo. No me asombra mucho encontrar un texto de esta calidad en "bertigo". Gracias!
Está muy bueno, Eduardo. No me asombra mucho encontrar un texto de esta calidad en "bertigo". Gracias!
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