22 noviembre, 2010

La espera

Un mandarín estaba enamorado de una cortesana. "Seré tuya, dijo ella, cuando hayas pasado cien noches esperándome sentado en un banco, en mi jardín, bajo mi ventana". El mandarín obedece, pero en la nonagésimanovena noche se levanta, toma su banco bajo el brazo y se va.

Roland Barthes, "Fragmentos de un discurso amoroso"

8 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Eduardo, tu nuevo libro, "Lo inolvidable" que edita Páginas de Espuma, ¿es de microrrelatos?

Eduardo Berti dijo...

Hola, Esteban.
No, "Lo inolvidable" trae 11 cuentos y no microrrelatos.
Te agradezco mucho el interés y te mando un abrazo.

Anónimo dijo...

Precioso relato.
En Cinema Paradiso el viejo se lo cuenta al niño, ya adolescente y penando por amor. El mandarín es un soldado y el viejo ya ciego se sienta en un umbral a la sombra para contar.
Era Barthes nomás. O ya era otro.
Laura

ladislao dijo...

Eduardo te sigo diariamente. Gracias por compartir tanto.

Eduardo Berti dijo...

Nada que agradecerme, Ladislao. Al contrario, gracias por pasar seguido por acá.

Eduardo Berti dijo...

Había olvidado lo de Cinema Paradiso... Gracias, Laura!

Gervasium dijo...

Está muy bueno, Eduardo. No me asombra mucho encontrar un texto de esta calidad en "bertigo". Gracias!

Gervasium dijo...

Está muy bueno, Eduardo. No me asombra mucho encontrar un texto de esta calidad en "bertigo". Gracias!