07 octubre, 2010

Jesús y la samaritana



Cuando la samaritana se retiró del pozo, después que diera de beber a Jesús, una mujer que todo lo había visto le dijo:

–¿Cómo le has dado de beber siendo judío?

La samaritana respondió:

–Es hermoso y joven. Además habla muy bien y me ha dicho: "Al que bebiere del agua que yo le de, se le quitará la sed para siempre".

Y la otra pensó:

–Entonces esta mujer que ha tenido cinco maridos y ahora un amante, ¿es insaciable?

Leopoldo Lugones, "Filosofícula" (1924)


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