31 julio, 2010

Fotos robadas



Hace dos años, luego de haber atravesado toda Africa, brindé una serie de charlas en salas de cine de Francia y expliqué que, en realidad, yo no hablaba con los aficanos para capturar mis imágenes. O sea, claro que algo hablaba con ellos, pero... La gente me decía: "Cómo es posible, ¿no hubo feedback?". Yo estoy en contra de ese tal feedback. ¿Qué diablos quiere decir? Conozco a un montón de periodistas que dan grandes palmadas en las espaldas, que se hacen los amigos de la gente y después filman o sacan fotos. Yo desconfío de esa falsa simpatía que es sumamente hipócrita. Prefiero mantener las distancias con la gente, que es una forma de respetarla. Pase lo que pase, siempre se trata de una traición. Las fotos se roban. Una buena foto es siempre una foto robada. (..) Cuando paso demasiado tiempo en un lugar o en un país, ya no veo nada. Sé demasiadas cosas y eso me perturba porque empiezo a querer darle sentido a mis imágenes, a mis encuadres, y hago cosas más maquinadas, menos reveladoras, menos espontáneas, menos misteriosas para ellos y para mí.


Raymond Depardon, Voyages (en diálogo con Michel Butel)