
Un poeta vive entre la casa de un herrero y la de un calderero.
Martirizado por los ruidos, les da dinero a los dos para que se muden.
Ellos aceptan y cumplen: el calderero se muda a la casa del herrero y el herrero se instala en la casa del calderero.
Antonio Di Benedetto (“El silenciero”)
2 comentarios:
Genial!
Magnífico.
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