03 junio, 2010

El astrónomo


Cuando escuché al sabio astrónomo;
cuando las pruebas, las figuras, se alinearon frente a mí;
cuando me mostraron los mapas celestes y las tablas para sumar, dividir y medir;
cuando, sentado, escuché al astrónomo hablar con gran éxito en el salón de conferencias,
de repente, sin motivo, me sentí cansado y enfermo;
entonces me levanté y me deslicé hacia la salida,
para caminar solo en el mismo aire húmedo de la noche
y, de cuando en cuando,
mirar en perfecto silencio a las estrellas.

Walt Whitman

1 comentario:

Lucio dijo...

Oh, Whitman, qué poeta de poetas.