01 abril, 2010

Rivarol


El conde Antoine de Rivarol es uno de los pensadores más singulares y desconocidos del siglo XVIII, autor de sentencias y reflexiones humorísticas que despertaron la admiración de Honoré de Balzac y Ernst Jünger, entre otros.

Nacido en Francia en 1753, hijo de un descendiente de italianos (Rivaroli) que amaba a Dante y escribía poemas, Rivarol fue un moralista implacable y escéptico. Basta con leer sus “Pensamientos”, inéditos en castellano hasta hace un par de años, cuando la editorial española Periférica decidió traducirlos:

“Sé que no ganamos nada con probar a los que se han equivocado que no nos hemos equivocado como ellos”.

“Un hombre se vuelve importante y, de pronto, las personas se convierten en yedra porque él se ha convertido en roble”.

“Un poco de filosofía, aleja de la religión; mucha, hace volver”

“La gramática es la física experimental de las lenguas”

“Observemos cómo entre los antiguos existía religión sin que hubiese clero y como entre los pueblos modernos resulta lo contrario”

“Siempre poseemos suficiente fuerza dentro de nosotros para soportar la desdicha de los demás, pero tal vez no poseamos tanta para soportar su dicha”

No hay comentarios: