22 abril, 2010

El anciano



Había una vez un hombre llamado Huang An. Ya tendria más de ochenta años, pero aparentaba ser joven. Se alimentaba de cinabrio. Iba desnudo, hasta en invierno. Se sentaba en una tortuga de tres pies de largo. Una vez alguien le preguntó: "¿Qué edad tiene la tortuga?". Él respondió: "Cuando Fu Hi encontró la red y las nasas, capturó a esta tortuga y me la regaló. Es todo este tiempo he vuelto liso su caparazón a fuerza de sentarme encima. Este animal tenía miedo de la luz de la luna y del sol; por eso sólo asomaba la cabeza una vez cada dos mil años. Desde que yo la tengo ha asomado la cabeza cinco veces". Dicho esto, el hombro se echó la tortuga al hombro y se marchó.

Pronto se difundió la historia, sin embargo, de que el hombre tenía diez mil años.

Incluido en "Cuentos chinos", edición a cargo de Richard Wilhelm (Paidós, Orientalia)


1 comentario:

Esteban Dublín dijo...

Magnífico.

Eduardo, que no pase un día más sin agradecerte por el maravilloso contenido de tu blog. He preguntado tus libros en varias librerías de mi país y lastimosamente aún no los consigo y vía Internet, me toca sacarme un riñón para pagarlo.

Espero que pronto lleguen tus libros a Colombia, ya que admiro profundamente tu conocimiento literario y el afán que tienes y demuestras en colgar contenidos útiles y de calidad absoluta.

Un abrazo grande.