29 marzo, 2010

Werner

Leo MASLIAH


Werner era ignorante, inmoral, morboso, sórdido, mentiroso, feo, malpensado, sucio, execrable, pervertido, impuntual, lujurioso, porfiado, haragán, egoísta, académico, desordenado, inhábil, detestable, mezquino, huraño, holgazán, intrigante, creído, lascivo, desatento, inmundo, culturoso, avaro, soberbio, presuntuoso, insensato, trasnochador, malviviente, vanidoso, antipático, demasiado pagado de sí mismo, torpe, desconfiado, tramposo, estafador, avieso, desabrido, irascible, fatuo, obstinado, vicioso, displicente, mugriento, abstruso, depravado, cruel, chismoso, grosero, despiadado, soez, intrigante, presumido, testarudo, perverso, descarado, tacaño, glotón, vago, informal, quisquilloso, intratable, engreído, malicioso, suspicaz, malcriado, necio, entrometido, jactancioso, fullero, senil, descortés, atolondrado, fanfarrón, insufrible, terco, desleal, indmaduro, ruin, maleducado, simplón, incapaz, desvergonzado, pérfido, fluctuante, cargoso, lerdo, rústico, descocado, receloso, esquivo, hostil, atropellado, enredador, infame, adulador y malhablado. Es una suerte, hija, que no te hayas casado con él.

Leo Maslíah, "La Tortuga y otros cuentos"

www.leomasliah.com

2 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Una maravilla.

hugo dijo...

Hola Eduardo:

Sin duda, Werner como marido burgués sería un desastre -quizá como marido no-burgués también-.

Ahora bien, a mi me gustaría haber conocido a Werner. Alguien capaz de reunir 102 (+,-) adjetivos no es ni persona ni personaje del que se pueda prescindir muy alegremente ¡con lo caro y escurridizos que están hoy los personajes de ficción! sobre todo, después que Arlt, Marechal y Filloy nos dejaran -¡claro que hay más! pero nombro a estos tres porque Werner es digno de aquellos mundos-.

Sólo una cualidad hecho a faltar en Werner: que sea contradictorio. ¿quizá Masliah piense -¡¡y creo que piensa bien en ese caso!!- que ser contradictorio es demasiada carga para un tipo como Werner?

Me he recorrido la página de Masliah y es un lujazo. Gracias Eduardo por traerlo al blog.

salut,
hugo