05 marzo, 2010

La línea del Señor


«Para el asesoramiento sobre la confesión, pulse uno; para confesarse, pulse dos; para escuchar algunas confesiones, pulse tres». No es una broma. Por 0,34 euros el minuto, los católicos franceses pueden confesar sus faltas por teléfono.

No se trata, sin embargo, de una línea oficial de la Iglesia Católica. Al otro lado del teléfono no habrá un sacerdote que le absuelva de sus pecados. Le Fil du Seigneur (La línea del Señor) es una iniciativa que ha puesto en marcha un grupo de católicos que trabajan para AABAS, una pequeña empresa de París que ofrece mensajería telefónica, con motivo del inicio del período de ayuno de la Cuaresma cristiana.

«¿Por qué no poner la tecnología al servicio de la espiritualidad?», preguntan los autores de la iniciativa en su página web lefilduseigneur.com, donde informan de dos modalidades de llamada 0 826 96 80 16 a 0,15 €/ minuto; o al 0 892 46 DIOS a 0,34 € / minuto, aunque aseguran que el 40 por ciento del importe de este segundo número va destinado a una asociación caritativa.


La Comisión Episcopal Francesa ha mostrado este miércoles su rechazo a este proyecto. Los obispos franceses aseguran que para el fiel católico la confesión es un sacramento que «requiere la presencia de un sacerdote». Aunque reconocen la importante labor de otros servicios de asistencia telefónica dirigidos a personas mayores y con discapacidad o que viven solas, denuncian que lanzar dicha línea coincidiendo con el inicio de la Cuaresma «contribuye a incrementar la confusión».

«Gracias a los medios modernos podemos hacer entrar a la Iglesia en nuestra vida con una simple llamada de teléfono», asegura Camille Hautier, creadora del servicio. «Por supuesto, no damos la absolución, pero para los pecados pequeños no hace falta un sacerdote».

Enlace original: diario
ABC de España

4 comentarios:

Víctor dijo...

Graciosa entrada, Eduardo. Un par de cosas. Uno: si Dios es omnipresente, ¿por qué necesitamos un cura para comunicarnos con él? ¿Para qué esos intermediarios? Y dos: ¿línea telefónica? ¿Dios no era inalámbrico?

Un saludo.

hugo dijo...

Hola Eduardo:

Permíteme el chiste fácil:
Ya se sabe que los caminos del Señor son inextricables, incluso vía telefónica.

un saludo celestial,
hugo

Eduardo Berti dijo...

Buenas preguntas, querido Víctor.

Un abrazo grande y otro para Hugo.

Anónimo dijo...

la nota me hizo pensar en los cuentos de la vidas imposible. especialmente por el remate
diego