08 marzo, 2010

La diferencia


Por Eduardo Berti

En Africa se persigue y asesina a los albinos. Según antiguas creencias aún en boga, las diferentes partes de sus cuerpos (piel, huesos, pelos o sangre) sirven para que los brujos fabriquen pócimas y amuletos contra las maldiciones. La situación ha llegado en estos últimos años a niveles alarmantes, principalmente en Tanzania donde se estima que hay más de 150 mil albinos.

Nacido en Mali, en un pequeño pueblo a orillas del río Níger, Salif Keita --una de las voces fundamentales de la actual música africana-- debió luchar desde muy joven contra estas supersticiones, pese a provenir de una de las familias más ricas y tradicionales de la cultura mandinga. Su madre tuvo que esconderlo de quienes exigían su muerte. Muchos quisieron impedir que estudiara. Al cumplir la mayoría de edad, escapó a la capital del país (Bamako) a fin de iniciar su carrera artística.

"No se me permitió continuar mi educación debido a mi condición de albino, por lo tanto me hice músico”, contó alguna vez Keita, quien pronto cumplirá 61 años. “Tocaba en los bares para ganarme el pan. Y a pesar de mi piel y de la albinofobia de muchos, me hice popular. La música me salvó la vida."

La différence (La diferencia), su nuevo trabajo discográfico, no solamente denuncia esta discriminación, sino que asimismo promueve la Fundación que el propio músico creó en 2001 (www.salifkeita.us) con el propósito de sembrar conciencia acerca del tema o rescatar incluso a albinos en peligro.

Tal como sus precedentes discos (Moffou, M’Bemba), La différence es una verdadera delicia. Se ha escrito innumerables veces que Keita canta como un ángel, y no es ninguna exageración. Pero el clima más bien acústico escogido para esta ocasión por el maliense y su productor (el francés Patrice Renson) permite un mayor lucimiento tanto de la voz como de las composiciones, algunas nuevas, otras clásicas y aquí reversionadas: “Folon”, “Papa” o “Seydou”, por ejemplo.

Grabado en París, Los Angeles, Mali y Beirut, el álbum combina a músicos africanos como Kéleigui Diabaté (balafón) con verdaderos maestros del jazz contemporáneo, como el guitarrista Bill Frisell, y vuelve a mostrar el amplio espectro de la música de Keita, que canta en francés, en bamanankan y en wolof, y cuyas influencias van desde ciertos condimentos latinos hasta colores orientales, como ocurre aquí con los temas grabados junto al trompetista libanés Ibrahim Maalouf.

Aunque Mali es uno de los países más pobres del mundo, su música es considerada como una de las más ricas de la actualidad. “Mucha gente piensa que Mali puede llegar a ser la nueva Cuba en materia musical”, llegó a decir hace unos años Jacob Edgar, presidente de Putumayo, uno de los máximos sellos de world-music. La diversidad es uno de los grandes atractivos: la música maliense es algo así como la “abuela” del blues (esto explica, de hecho, Martin Scorsese en sus documentales sobre el género), pero asimismo hay desde orquestas bailables hasta bandas tuareg o berebere.

La relevancia del arte de Salif Keita puede entenderse mejor al ver que los críticos, de forma casi unánime, lo colocan a la cabeza de la música maliense, donde también hay que mencionar al fallecido bluesmen Ali Farka Touré, al ya clásico Boubacar Traoré, a la joven Rokia Traoré o al dúo Amadou & Mariam, entre otros.

“Blanco con sangre negra”, como suele autoproclamarse, Keita ha explicado el mensaje que encierra su nuevo CD, elogiado en Francia y en Mali como una “obra maestra”, y cuyas letras también abordan los problemas de la inmigración y de la ecología: “En la diferencia se halla la belleza”, cree el cantante, “aunque desafortunadamente no todos piensan así”.


"Baba", del disco "Moffou":




Artículo originalmente publicado en el diario Crítica de Argentina.

http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=38087

Para leer más acerca de los albinos en Africa, recomiendo esta crónica de Hernán Zin:

http://blogs.20minutos.es/enguerra/post/2009/10/21/el-hombre-del-millain-chelines

1 comentario:

hugo dijo...

Hola Eduardo:

Este año, los Reyes Magos me dejaron entre algunos libros, el CD de Keita que tu mencionas. Había oído su música en la radio y, por supuesto, en Youtube. Sigue pareciéndome sencillamente extraordinario.

Respecto a tu artículo sobre la "diferencia" sólo decirte que gracias a "lo diferente" y a los diferentes interesados por la causa de la diferencia, la humanidad va haciendo estallar las costuras de la camisa de fuerza que otros-normales-de-la-normalidad de la NORMA se encargan de ponernos cada segundo que pasa.

Bienvenida la diferencia porque ella facilitará siempre la posibilidad de la transgresión.

salut,
hugo