28 abril, 2009

Última carta de Ambrose Bierce


Esta es la última carta que te escribo. No porque quiera, sino porque materialmente no puedo hacerte otra. La tinta está cara, lo sé, y tampoco ahora fabrican los lápices que me gustan. Ya no hay cuadernos como los de antes, muy anchos y de páginas blancas y suaves. Las estampillas han subido mucho, pero de cualquier modo ahora no las necesito, ni siquiera un sobre para meter la carta cuando esté terminada, porque en verdad ahora lo urgente es el tiempo, se acaba el tiempo y todavía no he empezado a escribir todas las cosas que debo decirte, aunque me exijo un enorme esfuerzo para mover las manos y sacarme el lápiz y el papel que llevo en los bolsillos.

Me cuesta solamente intentarlo, pero todo estará recompensado sabiendo que leerás mi carta como si fuese la primera misiva de amor que te envié desde aquella ciudad remota cuyo nombre olvidé; además en este instante todo se me borra en la memoria debido a la escasez del aire y a cierta incomodidad que no debiera representar un problema en un momento tan importante para nosotros como éste.

También me apena molestarte porque debes ser tú la que debes venir a buscar la carta, pues a mí me da vergüenza presentarme con esa corbata y este traje negro que no me pertenecen. Perdóname, desde el comienzo no he hecho nada más que lamentarme y hay tantas otras cosas en las cuales no es justo culparte de nada, pero has debido fijarte bien, cuando me viste en la cama no estaba muerto sino dormido, y delante de ti me taparon y metieron en este ataúd donde me cuesta mucho escribirte porque no hay luz y es bastante incómodo gritar en esta posición y sin el aire suficiente para rogarte que me saques de aquí.


Gabriel Jiménez Emán (del libro “Los dientes de Raquel”, Monte Ávila Editores)

Más cuentos de Jiménez Emán y más ficción breve venezolana en: http://www.ficcionbreve.org/

27 abril, 2009

Más Conan Doyle


Hablábamos ayer, en este mismo blog, del escritor Arthur Conan Doyle, de su pasión por lo esotérico y de su reputación de crédulo.

Es conveniente añadir que entre 1917 y 1921 el mismo Conan Doyle se vio envuelto en un episodio que hoy se recuerda como el caso de las hadas de Cottingley.

Dos niñas, Elsie Wrigth de 16 años y Frances Griffiths de 10, conmovieron al mundo cuando mostraron varias fotografías que supuestamente les habían tomado a unas hadas.


Las fotos suscitaron un debate. La prensa inglesa no dejó pasar el tema y un especialista, un tal Geoffrey Crawley, por entonces director del “Journal of Photography”, hizo un análisis técnico por expreso pedido de la firma Kodak y dijo que las fotografías eran auténticas.

Maravillado, Conan Doyle realizó una investigación tendiente a demostrar la existencia de las hadas. La investigación dio origen a un libro publicado en 1922: The coming of the fairies (conocido en castellano como “El misterio de las hadas”).

Varias décadas más tarde, ya octogenaria, Elsie Wrigth confesó en una carta que las fotos eran falsas, un montaje hecho con recortes periodísticos. Lo ocurrido se había escapado de sus manos. No habían imaginado que los adultos les creerían de tal manera.

26 abril, 2009

Las fotos de los fantasmas


Conocido sobre todo por las historias protagonizadas por el detective Sherlock Holmes y su inefable asistente Watson, el cuentista y novelista Arthur Ignatius Conan Doyle (1859-1930) siempre tuvo un interés especial por los hechos sobrenaturales. Se sabe que creía en los fantasmas y en el más allá (a diferencia de su racional Sherlock) y muchos de sus biógrafos lo han pintado como un hombre extremadamente crédulo.

Conan Doyle –según se cuenta- se hizo amigo del famoso mago Harry Houdini convencido de que éste realmente tenía poderes sobrenaturales, y de nada sirvió que el mago arguyera que sus trucos no eran más que ilusiones ópticas.

Al mismo tiempo, el escritor cayó rendido ante las fotos de fantasmas que por entonces exhibía William Hope (1863-1933), un controvertido medium y ex carpintero quien, alrededor de 1905, fundó un círculo de fotógrafos de espíritus denominado Crewe Circle, grupo que llegó a contar con la participación del arzobispo Thomas Colley.


Allá por 1922, ya mudado Hope a Londres, las fotos del Crewe Circle fueron investigadas por un tal Harry Price, en representación de la Society for Psychical Research (Asociación para la investigación de lo psíquico). El señor Price no tardó en concluir que William Hope y sus socios colocaban placas de cristal con el objeto de obtener en sus fotos inquietantes y espurios efectos fantasmagóricos.

Pese al dictamen de Price, Conan Doyle siguió creyendo en las autenticidad de las fotografías de Hope.

Un dato curioso es que el propio Price no pudo evitar ser fotografiado por Hope junto con su “aparición amiga”. Este es el retrato:


Otros dato llamativo es que Hope siguió trabajando y exponiendo sus fotos de fantasmas hasta el día de su muerte, el 7 de marzo de 1933.


Más información y más fotos:

http://www.prairieghosts.com/hope.html

http://en.wikipedia.org/wiki/William_Hope_(paranormal_investigator)

http://www.flickr.com/photos/nationalmediamuseum/sets/72157606849278823/

24 abril, 2009

Nada


Nunca pasa nada, salvo lo que no se puede prever.

George du Maurier (1834-1896), "Trilby"

23 abril, 2009

Una mudanza



En el sueño, yo viajaba a una localidad distante, el único lugar en el que se proyectaba "Los hijos de Abraham", un filme maldito e inconcluso de Orson Welles o alguien por el estilo, una rara joya nunca antes vista. Los personajes de la película salían a recibirme y se mezclaban con los del sueño; todos juntos trataban de convencerme de que el rodaje nunca iba a terminar si yo no aceptaba el rol protagónico. Me pareció una desmesura, algo ridículo, puesto que no soy actor, pero me gustó que me adularan, me gustó ser el centro de atracción de la fiesta. Acepté la oferta y no volví a despertar.

Cuento de Sergio Gaut vel Hartman (Argentina, 1947).

Publicado originalmente en "Letras de Chile".

Sitio de Gaut vel Hartman: http://cuentosgvh.blogspot.com/

22 abril, 2009

Al oeste con la noche


Por Eduardo Berti

NO queda muy claro si Beryl Markham pasará a la historia por su apasionante biografía, por sus méritos literarios o por sus hazañas aeronaúticas. De estas últimas dan cuenta los periódicos de septiembre de 1936: contemporánea de la mítica Amelia Earhart, Markham fue la primera persona que, a bordo de un monoplano de un solo motor, sobrevoló en solitario el Océano Atlántico en dirección oeste. En cuanto a la literatura, menos espectacular pero igual de encomiada fue la edición, en 1942, de su libro semiautobiográfico West with the Night, del que Ernest Hemingway dijera, en una carta a Maxwell Perkins: "Está tan bien, tan maravillosamente bien escrito, que me avergüenzo por completo de mí como escritor".

Reeditado en 1983, el libro llegó a vender mas de 500 mil ejemplares. Su autora, muerta en 1986, alcanzó a presenciar su éxito tardío y hasta a leer las teorías de que la primera tirada de Al oeste con la noche había sido eclipsada por la Segunda Guerra Mundial que trajo, a toda velocidad, una segunda etapa histórica de la aviación, mucho más "racional" que aquella era pionera, llena de aventuras y romanticismo, que reflejaba el libro.

Markham (de soltera, Beryl Clutterbuck) había nacido en 1902, en el seno de una familia acomodada que pasaba los fines de semana practicando la caza del zorro. Su padre, un aventurero incurable, abandonó Inglaterra cuatro años más tarde, se llevó consigo a su hija y fundó un aserradero y una granja en Kenia, cerca de Nairobi, hasta que una tremenda sequía acabó con todo en 1919. Arruinado, el señor Clutterbuck marchó al Perú. Beryl, no obstante, resolvió quedarse en África. Para entonces hablaba swahili, masai y nandi, y pronto se convertiría en la primera mujer de todo el continente africano con licencia para amaestrar caballos.

En 1931, Beryl Markham empezó a volar en una pequeña avioneta. Transportaba provisiones, trasladaba pasajeros o llevaba el correo para la East African Airways, de Kenia a Sudán, de Tanganica a Rodesia. También inventó la cacería de animales desde el aire: contratada por los safaris, exploraba las llanuras desde su aeronave y conducía a los cazadores hasta las presas más próximas. "Que yo sepa, era el único piloto profesional femenino en toda África en ese momento", señala en el libro. "Incluso en 1935 no resultaba sencillo conseguir un avión en África Oriental, y sin avión era casi imposible efectuar largos recorridos por el país." .

La explosiva mezcla de un continente por entonces inexplorado (África) con una actividad por entonces incipiente (la aviación) es lo que, sumado a una prosa exquisita, hace de las memorias de Markham una obra única y fascinante. Contados escritores del siglo XX han tenido, como la autora de Al oeste con la noche, el privilegio de toparse con un material tan "virgen", hecho de cosas de las que pocos escribieron antes. Así, África aparece como "una tierra todavía más en posesión de la Naturaleza que de los hombres", "una tierra desconocida para el resto del mundo".

"Ver a diez mil animales sin domesticar y sin marcar con los símbolos del comercio humano es como escalar por vez primera una montaña inconquistada o como encontrar un bosque sin carrerteras, sin sendas, ni la marca de un hacha", escribe Markham. "Entonces llegas a conocer lo que siempre te habían dicho, que el mundo en un tiempo vivió y se desarrolló sin calculadoras, sin papel de periódico, sin calles con muros de ladrillos y sin la tiranía de los relojes."

En cierto sentido, Al Oeste con la noche jalona una tradición que puede rastrearse en libros como White Man`s Country , de Elspeth Huxley, y sobre todo Out of Africa (1937), de Isak Dinesen. Pero asimismo puede vincularse con el género de la "literatura de aviación", inventado entre Joseph Kessel ( L`équipage , 1923) y Antoine de Saint Exupéry ( Vuelo nocturno , 1931), y también con la mística del aviador presente en varios poemas (como The Orators ) de W. H. Auden

Más allá de todas estas referencias , los puntos de contacto entre Al oeste con la noche y Out of Africa son mucho más que temáticos. El escenario es el mismo. Algunos personajes (por ejemplo, Lord Delamare) son los mismos. Más aún, si en esencia la novela de Isak Dinesen cuenta su gran amor con el dandi, piloto y cazador inglés Denys Finch Hatton, resulta que al mismo tiempo que Hatton mantenía esta relación con la escritora danesa, también se encontraba ocasionalmente con Markham.

Cuando Al oeste con la noche fue reeditado en 1983, y cuando un documental televisivo sobre Markham catapultó el libro por casi cuarenta semanas a los puestos más elevados en el ranking de The New York Times , miles de lectores quedaron sorprendidos al descubrir que la autora estaba viva y que residía no en una capital europea sino en la mismísima Nairobi, rodeada de trofeos hípicos y de caballos Derby.

Luego, como era previsible, con la muerte de Markham llegaron las biografías sobre ella, como The Lifes of Beryl Markham , de Errol Trzebinski.

Trzebinski insinúa que Markham en realidad no escribió Al oeste con la noche sino que dictó sus recuerdos al verdadero autor: Raoul Schumacher. Contra esta hipótesis se alza otra biografía, firmada por Mary S. Lowell y titulada Straight on Till Morning . Allí se sugiere que la propia Markham redactó cada uno de los párrafos y que su musa inspiradora fue la obra de Saint-Exupéry.

Nadie duda de que la historia de Al oeste con la noche sea el racconto fiel de la infancia de Markham en Kenia y de su vuelo a través del océano. Lo que en su momento sorprendió a muchos fue la precisión y el lirismo de algunos párrafos. ¿Cómo pudo una mujer que nunca leía describir un aterrizaje diciendo que "el sueño del vuelo ha desaparecido de repente ante las realidades mundanas de la hierba que crece y el polvo en remolino, el lento y pesado caminar de los hombres y la paciencia perdurable de los árboles enraizados"? Tal vez esto quería decir Hemingway en otro tramo de la ya mencionada carta a Perkins: "La conocí bastante bien en África y nunca habría imaginado que ella hubiera podido escribir otra cosa que no fuera su cuaderno de bitácora".

Al oeste con la noche, seamos justos, lleva una pequeña leyenda: "Quisiera expresar mi gratitud a Raoul Schumacher por su constante aliento y por su ayuda en la preparación de este libro". Según le contaron a Tzrebinski viejos amigos de la pareja, Markham tenía la firme intención de develar tarde o temprano el secreto de la autoría del libro. Pero tal vez Markham dejó pasar demasiado tiempo y el inesperado éxito de Al oeste con la noche la dejó azorada, sin capacidad de reacción.

"Algún día las estrellas serán tan familiares para todos los hombres como las señales, las curvas y las colinas de la carretera que conducen hasta su casa y algún día habrá vida en el aire. Pero para entonces, los hombres habrán olvidado lo que es volar", escribió alguien, quizás Markham, quizás Schumacher. Y también: "Un mapa en manos de un piloto es un testimonio de la fe de un hombre en otros hombres".

Entregarse a las páginas de Al oeste con la noche es embarcarse en una inolvidable aventura como lector. No es que no importe quién haya escrito el libro. Pero hay algo más importante: que está escrito y es una joya. ~

21 abril, 2009

De Esopo a Kafka


Dos comentarios que han salido últimamente acerca de mi antología “Los cuentos más breves del mundo (De Esopo a Kafka)”, publicada en España por la editorial Páginas de Espuma:

Cuentos para leer y releer poco a poco, porque su potencia verbal impone un ritmo lento de lectura, como ocurre con la poesía, e invita al descubrimiento de tramas secretas, de itinerarios alternativos al orden cronológico que propone el volumen. Itinerarios temáticos que permiten ir de un cuento de Esopo a otro de G. Lessing protagonizado por el fabulista (Esopo y el burro), de este a El burro, de Hierocles y Filagrios, y de ahí a Dante y el asnero, de Sacchetti. O viajes por otros vínculos ocultos que van desde la Antigua China a Praga con escalas en Bagdad, Tesalónica o Trieste y conectan a Chamfort con Chuang Tzu o a Claudio Eliano con Ambrose Bierce.

Cuentos memorables en el sentido más estricto de la palabra, porque han vivido en la memoria oral y secular de los pueblos, las épocas y las culturas, los viajeros los han llevado con sus mercancías o sus rebaños y han cruzado los mares y los desiertos de boca en boca, alimentando una tradición que está en el origen del microrrelato actual.


Versión completa del comentario:
http://encuentrosconlasletras.blogspot.com/2009/04/los-cuentos-mas-breves-del-mundo.html#5529351889079169477


He encontrado muy satisfactorio este volumen porque me ha abierto un campo que yo sabía que tenía que existir, pero nunca había encontrado, y me ha proporcionado muchos momentos de placer de lectura porque, si algo tienen los microrrelatos, es que —igual que su equivalente en poesía, el haiku— ofrecen un máximo de placer junto a un mínimo de tiempo de lectura y un eco interior larguísimo.

El proceso de reunir los textos que nos regala esta obra ha debido de ser largo y difícil, casi detectivesco, porque nos encontramos con microrrelatos de 157 autores que van desde el más antiguo (Esopo, 620-560 a.C) al más reciente (Franz Kafka, 1883-1924), pasando por los autores griegos, chinos y romanos de antes de Cristo, para continuar cronológicamente recorriendo la cuentística árabe, persa, india, china, europea de distintos países y estadounidense.

El lector aficionado a la ficción ultrabreve descubrirá en esta obra una gran cantidad de textos que, estoy casi segura, no conocía y que le proporcionarán esas breves chispas de ingenio que suelen incendiar la estopa de nuestra imaginación.

Versión completa del comentario:
http://latormentaenunvaso.blogspot.com/2009/03/doble-mirada-los-cuentos-mas-breves-del.html

19 abril, 2009

El trozo de tela

En el segundo año del reinado del emperador Jing de la dinastía Han, en la prefectura de Yingling, vivió un hombre capaz de provocar encuentros entre vivos y muertos.

-Daría mi vida por volver a ver a mi mujer -le dijo cierto día un vecino, viudo desde hacía muchos años.

-Te ayudaré y la verás, pero debes hacerme caso, respondió el hombre-. Si estando con ella oyeras tambores, huirás rápidamente, ¿has entendido?

El vecino asintió. El hombre le explicó cómo encontrar a su mujer y al cabo de poco tiempo la encontró y habló con ella. Feliz y triste a la vez, se hundió con ella en la emoción del reencuentro. Y así pasaron las horas hasta que se oyeron tambores. Entonces, mientras él cruzaba el umbral, se le enganchó la tunica en el quicio de la puerta; tuvo que desngancharla de un tirón y perdió así un trozo de tela. Al cabo de un año le llegó a él la hora de morir. Fueron a enterrarlo y, ya en el panteón familiar, todos vieron un trozo de tela enganchado en la lápida de la tumba de su esposa.



Autor del “Soushenji” (traducido a menudo como “En busca de los fantasmas” o como “Anécdotas de espíritus y seres inmortales"), también conocido como Kan Pao, el chino Gan Bao fue un reputado historiador y hombre de letras. Se ignora la fecha de su nacimiento. Se cree que murió en 336. En el “Soushenji”, único de sus libros que ha sobrevivido, recopiló y reescribió historias sobrenaturales donde abundan los fantasmas, las cabezas voladoras y los episodios oníricos.


18 abril, 2009

El manuscrito de Bovary


Las 4.500 hojas manuscritas de la célebre novela de Gustave Flaubert Madame Bovary ya están disponibles en Internet, gracias al trabajo de más de dos años de cientos de amantes de la obra del autor francés.

El equipo de trabajo que elaboró la página http://bovary.univ-rouen.fr/ surgió de la colaboración entre la Universidad de Rouen -ciudad natal del Flaubert, al norte del país- y la Biblioteca Municipal de la misma localidad. La tarea estuvo dirigida por el profesor especialista en el escritor Yvan Leclerc.

Más de un centenar de transcriptores respondieron a la invitación lanzada en Internet por los profesores universitarios, y se unieron a estudiantes de la Universidad de Rouen para trabajar de manera conjunta con los investigadores. Se estima que un total de 600 personas participaron en el proyecto.

La dificultad para leer los manuscritos de Flaubert -como consecuencia de numerosas correcciones y tachaduras- hicieron necesarias las transcripciones, que fueron realizadas entre 2003 y 2005, y actualizadas con regularidad desde entonces.

En la web los internautas pueden observar de manera simultánea, en una pantalla dividida por la mitad, el documento original y la página transcrita que conserva los tachaduras y las anotaciones, pero con un mayor grado de claridad.


Información publicada ayer, viernes 17, en el diario Clarín de Buenos Aires:

http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2009/04/17/_-01899952.htm

16 abril, 2009

Cinco libros: Enrique de Hériz


Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.


El voto de Enrique de Hériz
:

Hoy, por ejemplo:


Las habitaciones, Louis Aragon
Poesía vertical, Roberto Juarroz
El teatro de Sabbath, Philip Roth
El Gatopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa
Crimen y castigo, Dostoievski


Enrique de Hériz nació en Barcelona en 1964, donde estudió Filología Hispánica. En 1994 publicó su primera novela, “El día menos pensado”, que le mereció elogios de la crítica. Le siguieron “Historia del desorden” (2000) “Sorda, pero ruidosa” (2003) y “Mentira” (2004), que le valió el Premio de los Libreros de Cataluña (Premio Llibreter). Es inminente la salida de su nueva novela “Manual de la oscuridad”.

http://manualdelaoscuridad.blogspot.com/

14 abril, 2009

El otro lado de la cama


Luego de más de quince años de matrimonio, una noche ensayaron una novedad: intercambiar los lados de la cama donde dormían. Así, no sólo durmieron en geografías diferentes, en donde las luces, los ruidos y las texturas cambiaban, sino que también llegaron a soñar los sueños del otro. Fue toda una noche en la que se enteraron de las imágenes, deseos y secretos que ocurrían al otro lado de la cama. Al otro día, de común acuerdo, comenzaron los trámites de divorcio.

Cuento de Diego Golombek (Argentina, 1964)

13 abril, 2009

Las tentaciones


"El prohibicionista debe de ser una persona sin carácter moral, ya que no puede concebir a un hombre capaz de resistir las tentaciones".



Aleister Crowley, The Green Goddess


12 abril, 2009

La primera Alicia

video

Medio siglo antes de la versión de Disney, tan temprano como en 1903, el director, guionista y productor Cecil Milton Hepworth dirigió la primera adaptación cinematográfica del libro "Alicia en el país de las maravillas", de Lewis Carroll.

Cecil Hepworth fue uno de los fundadores de la industria del cine en Gran Bretaña. Escribió el primer libro británico sobre cine, en 1897, y fundó una compañía productora que llegaba a rodar hasta tres films por semana. No era nada inusual que el propio Hepworth dirigiese.

http://www.youtube.com/watch?v=6ihHWXef1RM

11 abril, 2009

Una confesión prematura


James Brewer
estaba convencido de atravesar sus últimos momentos de vida. Acababa de sufrir un derrame cerebral y se hallaba al borde de la muerte cuando, un par de semanas atrás, confesó haber cometido un crimen hace 32 años, según publica el diario The Independent.

Brewer, de 58 años, se declaró responsable del asesinato en 1977, en el estado de Tennessee (EE UU), de su vecino Jimmy Carroll, quien por entonces tenía 20 años,

Al parecer, Carroll había intentado seducir a la mujer de Brewer. Éste, tras la muerte de su vecino, se mudó con su esposa al estado de Oklahoma.

A fines del mes pasado, después de sufrir un derrame cerebral, Brewer llamó a la Policía para confesar este crimen y aliviar su culpa antes de morir. Con lo que no contaba el asesino confeso era con recuperarse. Ahora se enfrenta a la pena de muerte por un asesinato no resuelto en el estado de Tennessee hace más de treinta años.

http://www.independent.co.uk/news/world/americas/stroke-victims-deathbed-confession-to-32yearold-murder-proves-premature-1652680.html

08 abril, 2009

Póker

Obligado por las circunstancias, abandonó la mesa de juego: había apostado –y perdido- su noveno dedo.

Eric Dejaeger



Eric Dejaeger es un escritor belga, admirador de Jacques Sternberg y Richard Brautigan, y autor de varios libros de cuentos breves (“Elagage max…”, “Jivarosseries”). Agradezco por este cuento a Philippe Lemaire y la “Nouvelle Revue Moderne”:

http://nouvellerevuemoderne.free.fr

07 abril, 2009

Más vale pájaro en mano que cien volando


Eso le enseñaron. Lo mamó desde la cuna. Lo oyó desde sus primeros pininos. Se hizo carne en él. Entonces dejó volar los noventa y nueve pájaros y apretó fuerte, bien fuerte, el que tenía en la mano. El pájaro murió asfixiado.

Isidoro Blaisten (“El mago”)

05 abril, 2009

La desdichada

Ni la admiración de Henry James (quien lo veía como un “genio elegante”) , ni los renovados elogios de Harold Bloom impidieron que parte de la ficción del ruso Ivan Turgueniev (1819- 1883) siga inaccesible para los lectores de lengua española.

Turgueniev nació en Oriol, ciudad próxima a Moscú, creció en una hacienda familiar donde se hablaba más francés que ruso, estudió en San Petersburgo y Berlín, y pasó largas temporadas en París, donde mantuvo un apasionado idilio con la cantante Pauline Viardot. Tras escribir varios relatos (agrupados en “Apuntes de un cazador”), publicó una serie de libros que hoy son ponderados como obras maestras: “Rudin” (1856), “Nido de hidalgos” (1859), “En vísperas” (1860), “Padres e hijos” (1861), “Humo” (1867) y “Primer amor” (1869), por citar algunos títulos

La novela corta “La desdichada”, que a juicio de Gustave Flaubert era una de las obras maestras del ruso (Flaubert, amigo de Turgueniev, leyó este libro en francés, bajo el nombre de “L’Abandonnée”), es el título con que la editorial La Compañía abre su temporada 2009. La Compañía (como muchos lectores de este blog ya saben) es la editorial independiente que he co-fundado hace ya un año. “La desdichada” es nuestro sexto título, al que este año seguirán por lo menos otros cuatro.


Tanto la traducción como el posfacio de “La abandonada” estuvieron a cargo de Luisa Borovsky, quien ha escrito: “Turgueniev vivió en Francia y Alemania; admiró la cultura y las ideas de avanzada que surgían por entonces en Europa; lamentó que los intelectuales rusos carecieran de voluntad suficiente para concretar sus ideales, y lo reflejó en sus obras; no se contó entre los eslavófilos, lo que le valió la crítica de Tolstoi y el sarcasmo de Dostoievski. Sin embargo, en el extranjero siempre se lo distinguió como un genuino autor ruso. A pesar de su largo y voluntario exilio, al leer sus obras nunca se lo siente lejos del lugar donde sus personajes viven, sufren, aman”.

“La desdichada” pone en el centro de la escena a Susana Ivánovna. No es hermosa; pero es sumamente atractiva y posee una rigidez enigmática que esconde un secreto: un lejano pero imborrable secreto que ella decide finalmente confesar.

“La historia de Susana es un testimonio de soledad y desamor”, escribe Luisa Borovsky en su posfacio. Y concluye: “Una vez más, con su habitual agudeza, Turgueniev desvela en ella un lado oscuro, secreto de la condición humana, donde las pasiones adquieren el rango de fatalidad. ‘En la vida de las personas hay grandes misterios y el amor es uno de los más inaccesibles’, nos dice Turgueniev. 'La desdichada', una de las infinitas variaciones sobre un tema esencial, es una de sus magistrales formas de revelar el misterio”.

www.editoriallacompania.com

02 abril, 2009

Vasco Szinetar

Hablaba ayer en este blog del fotógrafo venezolano Vasco Szinetar, y esta mañana me di cuenta de que es toda una descortesía hablar de un fotógrafo (máxime de uno de talento) sin mostrar ni siquiera una de sus fotos. Así que la entrada de hoy está dedicada a Vasco y a sus curiosos “autorretratos con famosos” (las comillas son mías) o, por qué no, “retratos de famosos con Vasco” (más comillas mías).

YO y Allen GINSBERG


YO y Jorge Luis BORGES


En un ensayo acerca de Szinetar, Violeta Rojo ha escrito: “De los fotógrafos venezolanos, Vasco Szinetar es el que se ha dedicado con más énfasis al autorretrato. (…) De un modo particular, además. Sus autorretratos son al mismo tiempo retratos de famosos. Vasco es un fotógrafo de celebridades que siempre aprovecha el retrato para mostrarse a sí mismo. Sus autorretratos pertenecen a la primera vertiente. Sus retratos-autorretratos son lúdicos, divertidos, irreverentes, iconoclastas. Pone a sus retratados en situaciones incómodas, en un baño, mirándose a sí mismos, sin el cómodo recurso de la pose convencional. Además aprovecha a los demás para mostrarse él, burlándose, por añadidura. Sin embargo, sus fotos no son agresivas, más bien el fotografiado termina haciéndose cómplice de la situación.”

http://www.analitica.com/archivo/art1998.07/contenido/visiones/visiones.htm

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Vasco/Szinetar/observa/silencio/artistas/fotos/Re-tratados/elpepicul/20041124elpepicul_13/Tes/

01 abril, 2009

Palindromía

Siguen las repercusiones luego de mis diferentes “posts” acerca de los palíndromos. Un amigo me ha enviado un email con su palíndromo favorito:

-¿La moral católica?
-Fe facilota, claro, ¡mal!




Por otra parte, el fotógrafo venezolano Vasco Szinetar me ha recordado un olvido imperdonable: que no he mencionado al originalísimo poeta Darío Lancini y su libro “Oír a Darío” (Monte Avila), en el que se incluyen algunos palíndromos realmente geniales, por ejemplo:


1.- Yo hago yoga hoy.

2.- Yo sonoro no soy.

3.- Son robos, no sólo son sobornos.

4.- ¡No te comas la salsa, mocetón!

5. Esto al sabio diré -habla la Nike-:
Para Pekín al alba
herido ibas, Lao-Tsé.

6. Leí, puta, tu piel.

5.- Abanico con amoníaco
cocainómano cocinaba.