25 diciembre, 2009

Equinoccio



El pornográfico espectáculo de una persona que nunca ríe a tiempo.


Rodar: el primer verbo infinito.


Siempre el mismo dilema: no saber uno si realmente vive o está muerto.


El gran turista, el verdadero turista, aplaudiendo a rabiar las columnas de aquel templo.


¡Gran abono el hombre, realmente!


Reír, reír hasta escupir todos los dientes.


Realmente todo es gracioso y simple en un entierro. A excepción del mundo.


Francisco Tario: "Equinoccio"

Copio la siguiente nota biográfica acerca de Tario que aparece en el sitio "Osiazul":

Francisco Tario (México, 1911-1977)

Lejos de cualquier influencia, Francisco Tario —seudónimo de Francisco Peláez— inicia su carrera literaria en 1943 con la publicación de dos libros: la novela Aquí abajo y el volumen de cuentos La noche. La obra de Tario resulta excepcional en la literatura mexicana pues rompe con todos los cánones para crear ambientes, más cercanos a la fantasía y al horror que a la tradición. Sus historias están llenas de seres insólitos, descarnados y extrañamente poéticos. Muchos de los cuentos de La noche son objetos o animales personificados que se convierten en metáfora de la desolación humana. En 1946, Tario publica Equinoccio, libro que logra la comunión del aforismo, del poema en prosa y de la minificción. Sin importarle la crítica o los movimientos literarios, Tario publica otros cuentos en Tapioca Inn, mansión para fantasmas (1952), Una violeta de más (1968), entre otros libros inclasificables como La puerta en el muro, Breve diario de un amor perdido, Y yo de amores que sabía y Acapulco en el sueño. Después de la muerte del autor se publicaron las obras de teatro El caballo asesinado y otras obras de teatro (1988) y el borrador de su novela Jardín secreto (1993). Tario pertenecía a esa especie de autores secretos, sólo para iniciados, cuyos inconseguibles volúmenes pasaban de mano en mano o a través de fotocopias. En 2004 aparece una nueva antología que reúne casi la totalidad de la obra de este autor para el disfrute de las pupilas. (Conseguible en Editorial Lectorum.)

1 comentario:

Lanita dijo...

tomo nota.
tomo un autobús.
tomo mi cartera.
tomo el libro de la estantería de la librería.
tomo y lomo.
gracias por el descubrimiento..!
.-)