21 diciembre, 2009

El aro de oro



Yang Hu, un niño de cinco años, le pidió un día a su nodriza que fuera a buscar el aro de oro con el que jugaba. La matrona, sorprendida, dijo: “Pero, ¿a qué aro te refieres? Nunca has tenido nada parecido”. El niño, al oír esto, se dirigió al patio de la casa vecina de la familia Li. Al lado del muro este, bajo un árbol morus, encontró el aro de oro enterrado. La dueña de la casa, asombrada, exclamó: “Éste es un objeto que había perdido mi hijo antes de morir. ¿Por qué te lo quieres quedar?”

La nodriza contó a la señora Li lo que había sucedido. Ésta se sumió en una profunda tristeza; y, a partir de entonces, toda la gente empezó a ver a Yang Hu como un niño extraordinario.

Cuento del chino Gan Bao, correspondiente a su libro "Soushenji" e incluido en la antología "Fantasmas" (edición de Eduardo Berti), editada por Adriana Hidalgo, Argentina.

(Traducido del chino por Baoyan Zhao)



1 comentario:

Lucio dijo...

Un lindo cuento.