14 noviembre, 2009

No hay tu tía

La expresión coloquial actual no hay tu tía (’no hay remedio’, ‘es imposible cambiar las cosas’) es un hermoso ejemplo de lo que los lingüistas denominan etimología popular.

Para que nos entendamos, la etimología popular consiste en intentar encontrarle una explicación a una expresión que no se entiende. Cuando el hablante no reconoce una estructura en una secuencia lingüística, reajusta esta para amoldarla a modelos conocidos. De esta forma se convierte en transparente lo que antes era opaco.

La expresión originaria era no hay tutía. El hablante actual normalmente no ha oído en su vida esa palabra. El DRAE nos dice que tutía es atutía, con lo que nos deja como estábamos. Si perseveramos y buscamos atutía, nos enteraremos de que es óxido de zinc y de que se fabricaba un ungüento con él.

Ahora todo encaja:

tutía = ungüento = remedio
o sea
no hay tutía = no hay remedio

El problema es que solo encaja ahora y el hablante necesita que todo encaje desde el principio y, si no, lo hace encajar él. Cuando se encuentra una expresión opaca, trata de hacerla transparente apoyándose en lo que conoce ( y tía). La etimología popular surge por afán de motivación y altera la forma de las palabras.

Alberto BUSTOS

Publicado originalmente por Alberto Bustos en su formidable "Blog de lengua española":

http://blog.lengua-e.com

3 comentarios:

hugo dijo...

Hola Eduardo:

Dos veces gracias,
la primera por refrescarme una expresión que hace algunos años, 30(treinta) más o menos, que no escuchaba o si la había escuchado de boca de algún otro argentino había pasado sin pena ni gloria.

El segundo agradeimiento es por haberme puesto en contacto con el blog de Alberto Bustos. Es un lujo que no puede quedar sin enlace, cosa que haré casi inmediatamente y que, permíteme el atrevimiento, recomiendo que enlace todo aquel que se aproxime a tu blog.

salut,
hugo

Eduardo Berti dijo...

Claro que sí, querido Hugo.
Tenía pensando añadirlo entre hoy y mañana en la columna de enlaces. Para mí también fue un gratísimo descubrimiento.
Un abrazo.

costa sin mar dijo...

jajajja esa mamada!!!!