12 noviembre, 2009

Instrucciones para comer un huevo frito


Una vez, en el Café Bonaparte, abajo del edificio en que –se dice— vivió Sartre, frente a la librería Le Divan (que hoy no existe más) y en diagonal con Saint Germain des Prés, Julio me contó sus dudas sobre cómo comer un huevo frito, en una conversación digna de sus mejores libros misceláneos. Era invierno y hacía frío. Julio llevaba un horrible pasamontañas sobre la cabeza, con ese desparpajo con que la gente se puede vestir en cualquier ciudad del mundo que no sea Buenos Aires.

El había pedido un Croque Monsieur, un tradicional sandwich francés que trae un huevo frito arriba. "Siempre se me enfría mientras decido cómo empezar. Si lo corto con cuchillo y tenedor, la yema se desparrama por el plato, el sandwich queda todo pegajoso, y el sabor del huevo se diluye entre el del queso y el jamón. Si mojo un pancito con la mano, lo disfruto mucho más, pero después me tengo que comer el sandwich sin huevo, que es lo que más me gusta del Croque Monsieur". Dicho esto se decidió por el cuchillo y tenedor, mientras yo retenía la explicación para anotarla poco después. Y con todo pudor, le tomé una foto. Se ve a Julio comiendo el huevo frito. La foto es muy mala, pero la tengo guardada.

“Diez Instantáneas de Julio Cortázar”, por Guillermo Schavelzon

Versión completa en la revista "Resonancias". Link online:

http://www.resonancias.org/content/read/324/diez-instantaneas-de-julio-cortazar-por-guillermo-schavelzon/