29 octubre, 2009

Miedo retrospectivo


Una vez me detuve en la calle con un médico, joven todavía y no mal parecido, pero tenía la fisonomía descompuesta y aire huraño.

-¿Qué hay? -le pregunté.

-¿Ves aquella mujer? -me dijo.

-Sí la veo, pero, no es una mujer; es una vieja gorda -repuse.

-Pues oye... ¡fue mi novia hace ocho años!, y estoy espantado y temblando de miedo retrospectivo, al pensar que si me hubiera casado, eso sería ahora mi mujer... y te juro: era bonita y yo la quería mucho; estuve loco por ella... ¡mira si me caso!

Ahí concluyó la conversación.

Eduardo Wilde, “Sueños y visiones” (fragmento), incluido en “Prometeo & Cía” (1899)

4 comentarios:

Angry Girl dijo...

seguro que si la mujer fuera con una amiga, la conversacion hubiera sido:

- ¿Ves aquel hombre?
- si lo veo, pero no es un hombre , tiene la fisonomía descompuesta y aire huraño

Eduardo Berti dijo...

O tal vez: "¿Qué hombre? ¿Ese gordo pelado?"

Gervasium dijo...

La versión opuesta, que algunos conocemos en forma directa o por el relato de un amigo, es mucho peor. Una chica se enamora de nuestro amigo, pero a él no le gusta y pasa de largo. Por alguna circunstancia dejan de verse (alguno de ellos se cambia a otra escuela, digamos). Un buen día se cruzan por la calle y charlan un rato: ahora está lindísima, pero lo trata con mucha distancia, etc.

Eduardo Berti dijo...

Muy cierto, Gervasium.
Aunque me parece que eso también ocurre con los varones. Es el caso del compañero de colegio que era el "carita de bebé" al que las chicas no miraban pero que luego, cerca de los 40 años, es el más interesante de todos...