24 octubre, 2009

Concurso de silencio

Había una vez un hombre y una mujer a quienes les gustaba comer mochi. Cierto día prepararon una cantidad enorme y se comieron casi todos, salvo unos pocos que dejaron en un armario. "Hagamos un concurso de silencio", decidieron, "y los últimos mochi serán para el ganador".

Esa noche, desgraciadamente, entró en la casa un ladrón que se puso a revolver todas las cosas. El hombre y la mujer advirtieron su presencia, pero ninguno de ellos abrió la boca para no perderse los últimos mochi. El ladrón, al notar esto, se tomó todo el tiempo del mundo para buscar en cada rincón, y así dio finalmente con los mochi que había en el armario.

El ladrón estaba a punto de llevarse el bol de madera cuando la mujer ya no pudo más y exclamó:

-¡El ladrón se lleva los mochi!

Entonces el marido rompió por fin el silencio y dijo:

-¡Gané, los mochi son para mí!

En cuanto a cómo reaccionó el ladrón, señoras y señores, es algo que ignoramos...

"Concurso de silencio", de Yanagita Kunio


Yanagita KUNIO


Poco conocido en Occidente, Yanagita Kunio es uno de los padres de la etnología japonesa. Nacido en 1875, fallecido en 1962, dejó una obra inmensa, fundó en 1910 el primer grupo de estudios Kyodokai (con el fin de emprender investigaciones en pueblos y aldeas) y fundó tres años más tarde la primera revista de estudios etnológicos de su país: "Kyôdo kenkyû".

En 1930 Kunio publicó, en calidad de "folklorista", un libro de cuentos tradicionales japoneses titulado "Nihon no mukashibanashi" (algo así como "Cuentos del japón de antaño"). El libro fue retrabajado y republicado numerosas veces y es hoy un clásico en Japón. A este libro pertenece el pequeño cuento "Concurso de silencio". Los mochi son unas bolas de arroz cocido, tan apetitosas que hasta los ladrones se tientan con ellas...

1 comentario:

costa sin mar dijo...

jajajajjajaj esa mamada!!!
el problema es que sí pasaría
curioso estaba pensando en escribir un texto sobre una pareja
el tema un poco distinto
pero es una buena luz
saludos