20 septiembre, 2009

La sombra en Inrockuptibles


Agradezco a la revista francesa Les Inrockuptibles el extenso comentario dedicado a mi última novela, “La sombra del púgil”, editada en Francia (Actes Sud) como “L’Ombre du boxeur”. Esta es una traducción del texto escrito por Rafaëlle Leyris y publicado el pasado 30 de junio.


Por Rafaëlle Leyris

En su caso, es una obsesión. De un libro a otro, Eduardo Berti pone su talento proteiforme al servicio de temas, historias y personajes diversos, pero siempre trabaja una misma pregunta como escritor: la de la reescritura, la apropiación de una ficción y las transformaciones que esta reinterpretación suscita. En “Madame Wakefield” ( “La mujer de Wakefield”), el escritor argentino tomaba un cuento de Nathaniel Hawthorne para restituirlo desde el punto de vista de otro narrador. En “Tous les Funes” (“Todos los Funes”), tracudido en 2005, narraba el delirio de un universitario obsesionado por un personaje de Borges, y su reinvención. El séptimo libro traducido en Francia de este escritor, periodista y editor de 45 años se interna por otros caminos para abordar acaso un mismo tema. En “L’Ombre du boxeur” (“La sombra del púgil”), fragmentos de recuerdos de una familia con la dictadura militar argentina de fondo, se interroga acerca de la circulación de las historias, de su relectura a cargo de quienes las divulgan y las deformaciones de la verdad ligadas a la mala interpretación de sus sucesivos narradores.

Es un “nosotros” el que narra aquí: un nosotros compuesto de tres hermanos nacidos en los años 1960, que evocan colectivamente las historias que el padre contaba en la mesa familiar. Sobre todo las historias que ponían en escena a Justino, el relojero-cerrajero del barrio, ex boxeador mediocre que se ha vuelto legendario, y también la historia del amor secreto de una de las dos tías solteronas de los tres hijos.


“L’Ombre du boxeur” (“La sombra del púgil”) describe con mucha gracia y singularidad la construcción de los mitos familiares y, asimismo, la elaboración de una identidad coletiva (ese “nosotros” de los tres hermanos, que también es un mito) a partir de historias, incluso erróneas.

Las frases de Eduardo Berti serpentean, se inflan de ironía, para mostrar sútilmente los mecanismos de una familia, ran complejos y secretos como los del gran reloj que retumba en el salón de las dos tías.

Novela de amor, novela familiar, este libro es también, de manera indirecta, una novela política: que empiece en Argentina en 1976 (año del golpe militar) no es un hecho anodino. Como tampoco que el padre de los tres hermanos trabaje como archivista en el Congreso pero nunca diga nada acerca de la situación del país, prefiriendo, noche a noche, volcar todo su oficio de contador al servicio de la historia de un púgil retirado y de unos amores platónicos.


Sin dar ninguna lección, experto en el arte de describir la complejidad y la ambigüedad, Eduardo Berti describe el silencio de hombre y mujeres, ni hérores ni traidores. De una generación que esperó que pasara la dictadura hablando de otra cosa.

2 comentarios:

Ari dijo...

Felicitaciones!

flor dijo...

¡Qué bueno, Edu! Felicitaciones. Acá está en casa (yo soy bastante rara con la lectura, pero prometo que algún día lo leeré y te haré una humilde devolución, no en francés, ¡claro está!)
besos.